De parques a campos petrolíferos: el plan para abrir terrenos en California que provoca un fuerte rechazo popular
El gobierno federal de Estados Unidos reactivó un plan para habilitar ...
El gobierno federal de Estados Unidos reactivó un plan para habilitar tierras públicas de California para la explotación de petróleo y gas. La iniciativa, impulsada por la Oficina de Administración de Tierras (BLM, por sus siglas en inglés), busca abrir áreas cercanas a parques como Pinnacles National Park y Mount Diablo State Park para actividades extractivas.
¿Qué propone el plan para abrir tierras en California?La medida incluye la apertura de más de 725 mil acres (unas 293 mil hectáreas) en la costa central del estado para el desarrollo de proyectos petroleros y gasíferos, informó Courthouse News Service.
A esto se suman otras áreas en el sur de California:
400 mil acres adicionales de tierras públicas (alrededor de 162 mil hectáreas) 1,2 millones de acres (aproximadamente 486 mil hectáreas)Los parques en riesgo por el avance del plan petroleroMuchas de estas superficies se ubican junto a parques y áreas protegidas como Pinnacles National Park, Mount Diablo State Park, Sequoia National Park y Carrizo Plain National Monument.
El caso de Pinnacles, un parque de unas 42 millas cuadradas (aproximadamente 109 km²), se destaca como uno de los más controvertidos dentro del plan. Esto se debe a que el área alberga formaciones volcánicas.
A su vez, Pinnacles es uno de los pocos lugares donde se liberan cóndores de California como parte de programas de conservación.
Victoria Bogdan Tejeda, abogada de la organización ambiental Center for Biological Diversity, advirtió que “esto genera preocupación” porque existen antecedentes de daño a estas aves por actividades petroleras.
El tema cobra relevancia en un momento en que la especie muestra señales de recuperación. En marzo, se registró un caso de anidación natural en el norte del estado, el primero en más de un siglo.
Mount Diablo State Park también enciende alertas, porque allí habitan ciervos, linces, coyotes y pumas.
Juan Pablo Galván Martínez, de la organización Save Mount Diablo, describió la zona como “un punto crítico de biodiversidad” y señaló que allí existen especies raras y endémicas que no se encuentran en ningún otro lugar.
El plan se basa en una iniciativa previa a la gestión de Donald TrumpLa propuesta retoma un proyecto impulsado durante la primera administración de Donald Trump para abrir tierras públicas federales en California. En ese momento, el Center for Biological Diversity presentó acciones legales que derivaron en un acuerdo en 2019.
Ese pacto obligó al BLM a revisar sus evaluaciones ambientales bajo leyes federales como la National Environmental Policy Act. Sin embargo, el nuevo análisis presentado en enero de 2026 recibió cuestionamientos por su similitud con el anterior.
Bogdan Tejeda indicó que el documento “no es muy diferente” al que fue rechazado previamente y afirmó que “no incluye alternativas viables como exige la ley”.
El rechazo político y las advertencias sobre impacto ambientalEl fiscal general de California, Rob Bonta, expresó en una carta que la expansión de la perforación afectaría a las comunidades por el aumento de la contaminación del aire y del agua, y no se alinea con los objetivos climáticos del estado para 2030.
En una audiencia pública virtual realizada en enero, no hubo intervenciones a favor del proyecto. De la misma, participaron activistas climáticos, académicos, médicos, campistas, ganaderos y vecinos.
Kathy Kerridge, integrante de un programa comunitario de monitoreo del aire, afirmó que “es absolutamente ridículo que se estén considerando más perforaciones”.
Las tensiones legales y la viabilidad económicaEl avance del plan enfrenta obstáculos legales y regulatorios. En 2022, California estableció zonas de amortiguamiento entre pozos y áreas sensibles, mientras que, en 2024, prohibió nuevos permisos de fracking y habilitó a gobiernos locales a restringir pozos. Estas normas podrían entrar en conflicto con las decisiones federales.
Deborah Sivas, directora de una clínica de derecho ambiental en Stanford, indicó que los tribunales suelen ser más cautelosos al rechazar evaluaciones revisadas. Sin embargo, planteó dudas sobre cómo se aplicarán las regulaciones estatales en tierras federales.
Sivas también cuestionó la viabilidad económica de los proyectos. Desde su perspectiva, el petróleo en la región es difícil de extraer y requiere métodos como la inyección de vapor o agua caliente. Este tipo de técnicas se asocia al fracking, que está prohibido en el estado.
El BLM prevé emitir una decisión final sobre el plan para la costa central durante el verano boreal de 2026.