Dejó de cultivar su campo por una política estatal y 38 años después ocurrió un hecho impensado
En 1980, la administración pública de Inglaterra estableció una política agraria que promovía destinar hectáreas de campo cultivable al barbecho por largos periodos de tiempo y, en algunos ca...
En 1980, la administración pública de Inglaterra estableció una política agraria que promovía destinar hectáreas de campo cultivable al barbecho por largos periodos de tiempo y, en algunos casos, transformar espacios específicos en islas naturales. El objetivo era reducir la sobreproducción de alimentos en la Unión Europea. En 1988, Hugh White se rebeló contra el Estado y dejó de cultivar para siempre. Su gesto provocó un cambio en la naturaleza local que lo volvió famoso.
“Me dijo: ‘Si no querés mi maíz, lo dejaré todo en barbecho”, recordó Graham White, hijo del granjero, a The Guardian. De ese modo, el campo de 150 hectáreas dejó de producir paulatinamente y con esto, el terreno empezó a recuperarse poco a poco del estrés agrícola.
En cinco años, la administración estatal acompañó este tipo de política, pero, después de ese tiempo, el dinero dejó de llegar a Strawberry Hill, la granja que tanto quería White. Ante la falta de un sustento, el hombre fue a la televisión nacional y reclamó fondos, ya que su experimento de cesar con la producción de maíz le había devuelto la vida silvestre al centro de Inglaterra.
Gracias a sus esfuerzos en esos años, la lechuza común halló un refugio natural que le permitió recuperar el número de individuos y controlar a la población de topos. Además, otros animales consideraron a Strawberry Hill como su nuevo hogar.
Las pruebas eran contundentes: la renaturalización generó un cambio positivo en el área que favoreció a la flora y fauna local, por lo que se creó una reserva que se enfocó en apoyar a proteger a las lechuzas comunes. En una década, nacieron hasta 200 polluelos, una cifra impensada cuando el campo estaba sembrado.
Con la conservación de la granja volvieron los animales - @wildlifebcnCon el financiamiento estatal, White siguió con el trabajo de reintroducción de especies silvestres a lo largo de 20 años. Según The Guardian, aquellas hectáreas se transformaron en “un refugio para ruiseñores en peligro de extinción, tórtolas, libélulas, orquídeas y otra fauna silvestre rara en el corazón de la región agrícola intensiva de Bedfordshire”.
Con la muerte de White y su esposa, la granja se puso a la venta y la organización Bedfordshire Cambridgeshire and Northamptonshire (BCN) Wildlife Trust adquirió la mitad del antiguo predio, gracias a los fondos de Biffa. En 2024 reunieron los fondos necesarios para comprar la totalidad de la propiedad y hacer de Strawberry Hill una reserva ecológica protegida y reconocida como tal por los estamentos públicos.
En lo que va de los casi 40 años de conservación, se dieron cambios drásticos en la fauna y flora. Se registraron más de 50 especies de aves, con evidencias de reproducción en la mitad de ellas. Asimismo, el predio contiene más del 50% de la población reproductora de ruiseñores de Bedfordshire, con un mínimo de 30 territorios mapeados en 2023 y 2024.
También se avistaron zorros, tejones, corzos, liebres y comadrejas mediante cámaras trampa. Los muestreos confirmaron la presencia del ratón espiguero y de la musaraña acuática, el único mamífero venenoso del Reino Unido.
Se detectaron 11 de las 12 especies de murciélagos del condado. Como el hábitat es joven y escasean los árboles viejos para anidar, usan el área principalmente para transitar y alimentarse.
Gracias a la existencia de estanques artificiales, el tritón crestado habita de forma extendida. En cambio, los censos recientes no arrojaron registros de ranas, sapos ni reptiles.
Por otro lado, identificaron 26 especies de mariposas y 148 de polillas. En 2025 descubrieron una población de la rara mariposa black hairstreak. En cuanto a la flora, el suelo libre de agroquímicos permitió la aparición de abundantes orquídeas silvestres.
Ahora, los voluntarios trabajan a diario para liberar los senderos y realizar una tala selectiva, con el fin de que ingrese luz solar a los brotes superficiales y así asegurar la variedad de flora en todo el monte. Según indicaron desde la granja, proyectan habilitar oficinas, estacionamiento, depósito y un aula para talleres educativos antes de la primavera de 2027.