El FMI aprueba la segunda revisión del acuerdo y allana el camino para un desembolso de US$1000 millones
WASHINGTON.- Luego de varias semanas de expectativa y negociaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) comunicó que el staff del organismo aprobó la segunda revisión del acuerdo con la Arge...
WASHINGTON.- Luego de varias semanas de expectativa y negociaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) comunicó que el staff del organismo aprobó la segunda revisión del acuerdo con la Argentina, sellado hace poco más de un año. Eso abre el camino para el giro de US$1000 millones pautado para esta etapa del programa.
“El staff del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo sobre la segunda revisión del programa de reformas económicas de la Argentina, respaldado por el acuerdo del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) a 48 meses. Sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, la Argentina tendría acceso a aproximadamente 1000 millones de dólares”, señaló el organismo en un comunicado difundido este mediodía.
Fue minutos después de que la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvieran un diálogo informal en la sede del organismo en Washington.
“El impulso reformista se ha fortalecido significativamente en los últimos meses. La administración ha obtenido la aprobación del Congreso para el Presupuesto 2026 y para legislación fundamental destinada a formalizar la tenencia de activos financieros por parte de los residentes, aumentar la flexibilidad del mercado laboral, ratificar acuerdos comerciales clave y destrabar inversiones en el sector minero”, añadió el comunicado del Fondo.
“Es importante destacar que las mejoras en el marco monetario y cambiario están conduciendo a un fortalecimiento de las reservas de respaldo, con compras de divisas por parte del Banco Central que superan los US$5500 millones en lo que va del año“, destacó el organismo, que sin embargo no hizo mención a la posibilidad de un waiver por el incumplimiento de la meta de reservas en 2025.
El Fondo volvió a ponderar que la Argentina “continúa resistiendo bien los efectos de contagio derivados de la guerra en Medio Oriente”, dados los continuos avances en sus fundamentos económicos y su condición de exportador neto de energía. “Esto ocurre en un contexto en el que las empresas han logrado repatriar dividendos por primera vez en seis años”, añadió.
A través de su cuenta en X, Caputo celebró la aprobación. “¡Importante! Llegamos a un acuerdo con el FMI. Quiero agradecer especialmente a Kristalina Georgieva por su liderazgo y compromiso a lo largo de este proceso. También a Dan Katz, a Luis Cubeddu y a todo su equipo por el trabajo realizado, que resultó fundamental para alcanzar el Staff Level Agreement (sic)”, sostuvo. Ponderó, además, al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y a su viceministro, José Luis Daza, quienes lo acompañan en Washington.
Thank you @KGeorgieva! https://t.co/ryDkWjFTQE pic.twitter.com/fuPcuG2qIK
— totocaputo (@LuisCaputoAR) April 15, 2026El Fondo también destacó que se alcanzaron entendimientos sobre un “sólido paquete de políticas” destinado a consolidar los “impresionantes logros en materia de estabilización y la reducción sostenida de los niveles de pobreza observados desde finales de 2023″.
“Las políticas macroeconómicas y estructurales buscarán equilibrar los objetivos de desinflación, estabilidad externa y crecimiento, al tiempo que respaldan el acceso oportuno de la Argentina a los mercados de capitales en condiciones más favorables”, señaló el Fondo, que detalló los elementos claves de este paquete de políticas.
En términos fiscales, el organismo multilateral señaló que “el déficit cero seguirá siendo el ancla política clave del programa, en consonancia con un superávit primario del 1,4% del PBI este año y respaldado por controles del gasto sólidos y continuos, al tiempo que proporciona espacio suficiente para una asistencia social focalizada”.
Con el tiempo, se espera que reformas en el marco tributario, previsional y fiscal mejoren aún más la calidad y la durabilidad del ancla fiscal, explicó el organismo, que también puso foco en la acumulación de reservas, uno de los ejes centrales de las discusiones.
El organismo dijo que las autoridades están comprometidas a “seguir fortaleciendo la capacidad de la Argentina para gestionar shocks”, y que se proyecta que las reservas internacionales netas aumenten en al menos US$8000 millones en 2026, “respaldadas por los esfuerzos para movilizar financiamiento en divisas y mantener las compras de divisas del Banco Central en al menos US$10.000 millones este año, en consonancia con la remonetización de la economía”.
El anuncio del FMI se produjo luego de la reunión informal que sostuvo Caputo con Georgieva en Washington, donde se desarrolla la Asamblea de Primavera del organismo multilateral y el Banco Mundial (BM). En ese breve encuentro dialogaron sobre la aceleración de la inflación en la Argentina, entre otros temas.
Los funcionarios económicos argentinos estuvieron en conversación permanente con los equipos del FMI, con el incumplimiento en la meta de acumulación de reservas el año pasado como uno de los principales puntos de discusión para sellar el Staff Level Agreement. La segunda revisión había comenzado en febrero pasado, con la visita a Buenos Aires de una misión del FMI.
Según datos del BCRA medidos con la metodología acordada con el organismo, las reservas netas cerraron 2025 en torno a –US$14.100 millones, frente a una meta revisada de –US$1000 millones.
La acumulación de reservas y la vuelta al financiamiento voluntario en el mercado son dos pilares del programa con el FMI, ya que determinan la capacidad de repago del país en los próximos años. En la primera revisión del programa, el Gobierno había recibido un waiver por el incumplimiento de la meta de reservas.
En lo que resta de 2026, la Argentina debe cancelar deudas con el FMI por US$3605 millones, con el próximo vencimiento previsto para mayo, por US$805 millones. El país es el principal deudor del organismo, con cerca del 34,5% de los créditos pendientes de cobro.