Francisco Cerúndolo revirtió el partido ante Taylor Fritz y llegó a los octavos de final del US Open
Francisco Cerúndolo es así. Capaz de la euforia y también del enojo en un mismo partido, capaz de sufrir frente a un adversario inferior y de vencer a uno superior. Este sábado se vio eso: un p...
Francisco Cerúndolo es así. Capaz de la euforia y también del enojo en un mismo partido, capaz de sufrir frente a un adversario inferior y de vencer a uno superior. Este sábado se vio eso: un partido cambiante, un paso de perdedor a ganador y un impacto de los muy buenos de su carrera. El tenista porteño, 25º del ranking, se impuso a Taylor Fritz, el 10º, dando vuelta un encuentro en el que estuvo 0-2 en sets, y avanzó a la rueda de octavos de final del Abierto de Estados Unidos. Un torneo, además, en el que Fritz, ex 4º del mundo, es local. Y dándose el gusto de hacerlo en estadio Arthur Ashe, el central del Complejo Nacional de Tenis de Flushing Meadows, donde actuó por primera vez.
Después de estar incluso 0-1 en el tercer parcial con un quiebre de saque en contra, el mayor de los hermanos Cerúndolo terminó venciendo por 3-6, 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4 en la tercera rueda del US Open y consumó uno de los mayores impactos de una trayectoria que sabe de altibajos, pero que es la mejor de un argentino en los últimos años. Gracias a este 17º éxito sobre un integrante del top 10, serán dos los argentinos en los octavos de final del último campeonato de Grand Slam de la temporada, porque Tomás Martín Etcheverry se instaló anoche en esa rueda.
Compacto de la victoria de Fran Cerúndolo sobre FritzEl porteño y el platense son, coincidentemente, el último par de jugadores albicelestes que había alcanzado los octavos en un major; lo hicieron en Roland Garros 2023. Y son los primeros en el US Open luego de que Juan Martín del Potro y Diego Schwartzman lo consiguieran en 2017. Y no es utópico que lleguen más lejos: Etcheverry, 32º de la clasificación internacional, se enfrentará este domingo con otro estadounidense, Alex Michelsen, 46º, y Cerúndolo tendrá del otro lado de la red a Alexander Blockx, 34º. El joven belga está en pleno ascenso, pero por ahora es un adversario menos encumbrado que el italiano Flavio Cobolli, 6º, al que superó por 6-7 (4-7), 6-3, 6-0 y 6-3. Cobolli es el subcampeón de Roland Garros (cayó en la final a manos del alemán Alexander Zverev).
“No sé cómo lo hice. Él estaba jugando mucho mejor que yo. No me sentía nada cómodo. Pero cuando recuperé el quiebre en el tercer set empecé a meterme en el partido, paso por paso. Y en el cuarto set encontré mi mejor tenis. Él es un rival increíble, que jugó una final acá. Ganar mi primer partido en el Ashe... Es fantástico”, comentó Francisco en la charla que escucha el público en el campo, ni bien concluyó su éxito.
“Es increíble jugar en este estadio. Empecé un poco nervioso el partido, pero fui acostumbrándome. Espero que hayan disfrutado, muchachos”, dijo a los espectadores, sonriente. Y se disculpó: “No soy el local; perdón. Traté de hacer lo mejor, y espero tenerlos de mi lado en la próxima rueda”.
Lo que dijo Cerúndolo tras la gran victoria“Voy a ver cómo está mi cuerpo. Jugué cinco sets hoy, jugué cinco sets hace dos días. Si estoy bien saldré por Nueva York y tendré una cena, pero no más que eso. Me encanta Nueva York, me encanta la ciudad, pero estoy en los octavos de final y mi prioridad es recuperarme y estar listo para el próximo partido”, respondió sobre la agenda de sus próximas horas en la Gran Manzana.
Un caballero, Fritz saludó con un sentido abrazo en la red al argentino. Su enorme desazón quedó expuesta poco después, cuando el californiano de Rancho Santa Fe hizo declaraciones. “Ni siquiera sé qué decir. Realmente no quiero hablar con nadie, ver a nadie. Solo necesito salir por un par de días y volver al trabajo. No sé cómo dejé que eso pasara hoy”, aludió a la situación de haber estado dos sets arriba y terminar perdiendo.