La Argentina sigue teniendo precios más altos en alimentos y servicios, pero otros bajaron
CÓRDOBA.- La Argentina, en la comparación internacional de precios, empieza a mostrar que algunos de los bienes que históricamente fueron prohibitivos para los consumidores locales se abaratan, ...
CÓRDOBA.- La Argentina, en la comparación internacional de precios, empieza a mostrar que algunos de los bienes que históricamente fueron prohibitivos para los consumidores locales se abaratan, mientras que productos básicos y servicios siguen con precios más altos, medidos en dólares, respecto a otros países.
Un trabajo de los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna del Ieral de la Fundación Mediterránea compara precios de la Argentina con otros nueve países y detecta que la brecha comenzó a achicarse de manera significativa en los bienes durables de consumo.
Aunque autos, motos, electrodomésticos, indumentaria y calzado siguen siendo, en general, más costosos que en otros mercados, la diferencia es menor que hace poco más de un año. En cambio, los alimentos y los servicios no muestran la misma evolución: luego de haberse abaratado durante 2025, volvieron a encarecerse en términos relativos.
Cuando comenzaron las mediciones, en marzo de 2025, la Argentina era más costosa que Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Australia, Corea del Sur, Polonia y China en el 96% de los casos analizados. El mes pasado, bajó al 74%. El desvío promedio de precios respecto de los demás mercados también se redujo con fuerza: pasó del 91% al 40%.
La explicación, según los economistas, está en la combinación de una economía más abierta, la eliminación de restricciones cuantitativas a las importaciones, la reducción de aranceles y algunas bajas de impuestos internos. Esas reformas habrían tenido, en estos productos, un efecto superior al encarecimiento en dólares provocado por la evolución del tipo de cambio.
En alimentos y bebidas, los precios locales estuvieron 16% por encima del resto en agosto, mientras que en diciembre fue del 2%; en bienes durables, indumentaria y calzado, la brecha promedio es de 40% (era 91% en marzo de 2025) y en servicios personales y familiares, la diferencia quedó cercana a cero el mes pasado después de haber sido 9% negativa en mayo de 2025 y 4% negativa en abril último.
El informe muestra que en bienes, que deberían tener precios relativamente similares a escala internacional, por tratarse de productos transables, persisten diferencias importantes. “Derechos de importación, restricciones al ingreso de mercadería, IVA, Ingresos Brutos, tasas municipales e impuestos específicos” forman parte de una estructura que termina encareciendo el precio final.
En el caso de los alimentos, la Argentina resultó más costosa que otros países en 48% de los casos analizados, prácticamente el mismo nivel que tres meses atrás. Brasil tiene precios inferiores a los argentinos en nueve de los diez productos comparados y China resulta más barata en el 90% de los casos.
Durante buena parte de 2025 había ocurrido lo contrario. La proporción de productos en los que la Argentina era más costosa había bajado desde el 53%, en marzo de 2025, hasta el 39% en diciembre. Desde entonces, la tendencia se revirtió.
Hace un año, los alimentos analizados costaban, en promedio, 24% más en Argentina que en los otros países. La diferencia cayó hasta apenas el 2% en diciembre, pero volvió a subir y alcanzó el 16% el mes pasado.
Los mayores cambios se dan por el encarecimiento relativo de papas (entre 14% y 35%), bebida gaseosa (entre 3% y 12%), cerveza (entre 4% y 13%) y arroz blanco (entre 7% y 17%), mientras que los huevos han tenido una disminución relativa en sus precios (entre 3% y 7%), junto al agua mineral (entre 0% y 5%), con respecto a los demás países.
La apreciación cambiaria aparece como uno de los factores centrales para comprender ese recorrido. El año pasado, la depreciación del peso y las reformas económicas contribuyeron a abaratar los productos argentinos en dólares. Este año, con un tipo de cambio que evolucionó por debajo de la inflación, esa tendencia comenzó a revertirse.
Los servicios muestran una trayectoria similar. La Argentina resultó más costosa en 38% de los casos comparados, frente al 34% registrado en mayo. Los precios son particularmente altos en comida en restaurante y en los planes de telefonía móvil y están por debajo en gimnasio, educación preescolar, nafta, cappuccino y taxis.
Frente a Estados Unidos, Australia o Francia, los servicios argentinos siguen siendo relativamente baratos. La situación cambia frente a Brasil y China. En el último trimestre, por ejemplo, las expensas y las cuotas escolares mostraron aumentos relativos frente a otros países.
El estudio también da cuenta de que la Argentina tenía en 2025 un salario industrial formal promedio de US$1689 mensuales, superior al de Brasil y México, aunque por debajo de Australia, Estados Unidos, Corea del Sur y Polonia.
En alimentos, por ejemplo, el salario industrial argentino tiene mayor poder de compra que el brasileño en todos los productos relevados, aun cuando Brasil exhibe precios más bajos en nueve de cada diez casos. En cambio, para comprar un automóvil se necesitan, según el informe, 20 salarios industriales en Argentina, frente a 16 en Chile y apenas seis en Estados Unidos.
Según una comparación global basada en datos de 100 países, un vestido de marca internacional ubica a la Argentina como el segundo país más caro del mundo. Las zapatillas deportivas ocupan el octavo lugar y los jeans, el décimo. Por el contrario, entre los productos relativamente más baratos destacan vino de gama media (89°); cuota mensual de gimnasio (76°) y bife de nalga (56°).