Luego de la denuncia de una menor, imputaron por abuso sexual simple a diez jugadores de hockey
MENDOZA.- Avanza la causa judicial contra 10 jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza denunciadas por abusar sexualmente de una compañera del equipo, menor de 16 años, durante un “ritual...
MENDOZA.- Avanza la causa judicial contra 10 jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza denunciadas por abusar sexualmente de una compañera del equipo, menor de 16 años, durante un “ritual de bienvenida” a la primera división. Esta semana se completaron las imputaciones, por lo que la totalidad del grupo deberá responder en el banquillo de los acusados.
De acuerdo con los tribunales mendocinos, en la última semana, en tandas que se completaron hoy, las mujeres sospechosas, bajo identidad reservada, decidieron hablar ante el fiscal que lleva la causa, Mauro Perassi, y dieron la misma versión del bautismo que organizaron hace tres años, el 21 de abril del 2023, donde había seis menores de edad, de las cuales una decidió llevar el caso a la Justicia. Así, en lo general, las acusadas formalmente de “abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas”, según el artículo 119 del Código Penal, aseguraron que no se produjeron excesos al tiempo que aclararon que ninguna de las chicas estaba obligada a participar de los juegos que se proponían.
De esta manera, todas las partes se preparan para lo que viene. Por un lado, la querella, que considera determinante el testimonio de la víctima para demostrar la gravedad del hecho al tiempo que rechaza la “naturalización” de estas celebraciones que hacen las imputadas. Mientras, la defensa se alista para resistir el embate en los estrados, además de solicitar nulidades en la causa, entendiendo que no se cometió un abuso sexual.
De hecho, las deportistas prestaron declaración indagatoria y, más allá de reconocer que lideraron y participaron de los juegos con connotaciones sexuales, coincidieron en que la denunciante jamás se opuso ni se mostró incómoda con las acciones o representaciones realizadas en el vestuario, según pudo observar LA NACIÓN en cada una de las 8 exposiciones a las que tuvo acceso. Una de las imputadas dio su declaración desde España, donde reside, vía plataforma virtual.
“Ya están todas imputadas, incluso la chica que está en España, por videollamada”, indicaron a LA NACION desde el Ministerio Público Fiscal. “Ahora empieza la etapa de producción de más testimoniales y pruebas, además de pericias. Luego se puede analizar la posibilidad de un juicio abreviado o directamente la elevación a debate. No son juicios largos por la calificación del delito”, añadieron.
Entre las declaraciones de las jugadores al momento de ser imputadas se destacan algunas frases. “La bienvenida es una actividad socialmente aceptada y naturalizada en todos los ámbitos deportivos. No es una obligación. Volvimos a explicitar que si existía alguna actividad en algún momento en la que no querían participar, lo dijeran y no tendrían que hacerla”.
Otra de las imputadas indicó lo siguiente: “Después de la bienvenida tuvimos una charla donde las chicas nos dijeron que lo único que no querían era que subieran videos de ellas a las redes sociales”. También, otra de las jugadoras mencionó que no dejan de analizar lo ocurrido. “Por más que revise la situación, y lo vengo haciendo hace tres años, jamás podría darme cuenta, de que la pasó mal. Todo lo contrario, creo que tanto con ella como con el resto de las chicas, al menos en ese momento, logramos nuestro objetivo, que fue y que es, reírnos y generar recuerdos”.
En tanto, otra de las denunciadas, dio su versión de una acción en particular: “Respecto a la morcilla, la misma jamás tocó los genitales de ella, las chicas tenían puestas calzas deportivas tiro alto y la morcilla estaba ubicada a la altura de la cintura, entre la calza y la panza”. La misma imputada también declaró: “Nosotras hasta el día de hoy, compartimos cumpleaños, salimos a bailar, hacemos previa todas juntas y somos amigas, de hecho posterior a esta situación sus mejores amigas que conocen las dos versiones de la situación, continuaron jugando en el club y son nuestras amigas hasta la actualidad”.
Para la querella así como allegados a la denunciante y a la familia son inadmisibles las explicaciones que dan las jugadoras, porque “están minimizando” el hecho. En este sentido, se mostraron sorprendidos por “abrir una grieta” en la discusión de lo que ocurrió.
“Todas tratan de mostrar que todo fue sin organización previa, casi espontáneamente. Es llamativo que hayan llevado morcillas, salchichas, y hasta un producto extraño, que dicen que era un yogur rancio”, indicaron a este diario. “Ninguna ha tenido la actitud con un mínimo de hacerse cargo de la gravedad de la que ocurrió, de que no está bien lo que hicieron. Es realmente preocupante. Deberían pedir disculpas y que no tenían la intención de generar daño, de que puede ser que se les fue la mano, pero sin abrir una grieta de que está bien o mal lo que hicieron. Quieren naturalizar conductas que no se pueden naturalizar”, expresaron a LA NACIÓN.
Asimismo, fuentes de la Justicia consultadas por este diario, a pesar de las idas y vueltas iniciales, que llevaron al archivo y luego a la reapertura del caso, coincidieron en que se debería avanzar con el proceso contra las deportistas e incluso imponer condena, aunque consideran que la pena sería excarcelable, teniendo en cuenta la figura de abuso sexual simple por tocamientos, siempre y cuando así lo ratifiquen las pericias. Este delito tiene un mínimo de seis meses y un máximo de cuatro años, por lo que en este caso la condena sería de ejecución condicional, ya que, de acuerdo con la evaluación realizada por fuentes judiciales, se impondría una pena inferior a los 3 años, teniendo en cuenta además que las acusadas no poseen antecedentes.
Por el momento, la imputación no contempla la detención de las jugadoras, por lo que seguirían en libertad el proceso en su contra. Sí se dispuso una prohibición de acercamiento a la menor, al tiempo que se ordenaron peritajes psicológicos a las acusadas, que estarán a cargo de profesionales del Cuerpo Médico Forense de la Justicia de Mendoza.
La denuncia efectuada por la familia de la adolescente, entonces de 16 años, describió situaciones humillantes y de alto contenido sexual grabadas con celulares sin su consentimiento durante el “bautismo” de bienvenida. En el expediente se detalla lo que contó la chica ante las autoridades judiciales cuando era “debutante” en el equipo de primera y el impacto que le provocó el “violento bautismo” realizado en el baño del club por el grupo de jugadoras, de entre 18 y 29 años.
En su relato, la menor aseguró que le pidieron quedarse en corpiño y calza y cubrirse los pechos con hojas, además de colocarse en cuatro patas. Después, señaló que le vendaron los ojos con toallitas femeninas y le pusieron un hueso en la boca, con la orden de dirigirse hasta las duchas del vestuario. Luego, aseguró que la obligaron a gritar “gol” y le metieron una salchicha en la boca. Asimismo, le habrían puesto una morcilla entre la ropa interior y sus genitales, que no debía quitársela, lo que le generó incomodidad. Finalmente, la menor denunció que le arrojaron a la cara un preservativo con “yogurt” en su interior.