Manejaba borracho y atropelló a dos menores: tenía casi cinco veces más alcohol en sangre de lo permitido
Un conductor borracho atropelló a dos menores de edad —una niña de 5 años y un adolescente de 14— en el departamento mendocino de Godoy Cruz. La menor de las víctimas permanecía internada ...
Un conductor borracho atropelló a dos menores de edad —una niña de 5 años y un adolescente de 14— en el departamento mendocino de Godoy Cruz. La menor de las víctimas permanecía internada en estado reservado.
El hecho ocurrió el sábado por la tarde, alrededor de las 19.30, en la intersección de las calles El Salvador y Cuba, en el barrio Los Barrancos II. Según informaron fuentes policiales, un Volkswagen Gol conducido por un hombre de 44 años embistió a los dos niños, según informaron los medios locales.
Según reportaron medios locales, la menor sufrió politraumatismos y fue trasladada de urgencia al Hospital Notti, donde quedó internada. El adolescente, en tanto, fue derivado por sus familiares a un centro de salud con lesiones leves.
El control de alcoholemia del conductor del Gol resultó positivo: tenía 2,45 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cinco veces el límite permitido en Mendoza, que es de 0,5.
En este contexto, el Juzgado Contravencional N.º 1 ordenó detener al hombre y dispuso que le fuera retenido el vehículo. Además, dio inicio a actuaciones por infracción al artículo 67 bis de la Ley 9099.
Otro casoOtro episodio con un borracho al volante ocurrió días atrás en el peaje de Hudson, durante un operativo de alcoholemia del Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires.
El conductor repetía “agua, agua” casi sin pausa mientras descendía de su auto en un control de alcoholemia. Llevaba en la mano una botella que un inspector le había dado instantes antes, con la indicación de conservarla. Bebió casi medio litro de un solo trago, en un intento por recomponerse.
Al intentar realizar la prueba, no logró sostener el soplido en la pipeta: se detenía, perdía la coordinación e incluso estuvo a punto de vomitar. Uno de los agentes le pidió que se calmara y continuara, pero no pudo completar el test.
La infracción quedó asentada por el evidente estado de ebriedad, aunque no se pudo precisar el nivel exacto de alcohol en sangre.