Más menores sin acceso a redes
Siguiendo el ejemplo australiano, en estos días, el Reino Unido se convirtió en el segundo país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. La decisión llegó luego de...
Siguiendo el ejemplo australiano, en estos días, el Reino Unido se convirtió en el segundo país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. La decisión llegó luego de una consulta pública y aún resta su aprobación en el Parlamento. Antes de su dimisión, el primer ministro Keir Starmer afirmó que las redes “hacen infelices a los niños” y que son un lugar probadamente inseguro. Mientras tanto, en España, una iniciativa semejante cuenta con el apoyo de Pedro Sánchez pero aún no ha logrado avances.
Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre el aumento del uso problemático de plataformas, al que asocia con trastornos del sueño y menos bienestar, entre otros riesgos para la salud, la revisión del marco regulatorio de las redes sociales se extiende globalmente. La Unión Europea intensificó la aplicación de la Ley de Servicios Digitales para exigir mayor protección a los menores y limitar la circulación de contenidos perjudiciales. En Estados Unidos, Meta y Google enfrentan millonarias demandas por daños a menores, al tiempo que se discute en el Senado un proyecto de ley de seguridad infantil en Internet.
En Italia, un grupo de familias demandó a Meta, dueña de Instagram y Facebook, y a Tik Tok por exponer a los menores a contenidos ligados a depresión, autolesiones y otros problemas de salud mental a partir de sus algoritmos de recomendación, reclamando mayores restricciones de acceso y concientización sobre los riesgos que acarrea su uso. Los padres de Rossella, una niña que se suicidó en 2024, están entre los demandantes. Afirman que los algoritmos le mostraron a su hija cada vez más publicaciones sobre depresión luego de que ella buscara este tipo de contenidos, tal como surgió de sus dispositivos. En situaciones de fragilidad y vulnerabilidad emocional los riesgos escalan, según la advertencia que hacen a otros padres que aún están a tiempo de actuar.
Además de rechazar las acusaciones, desde Meta se jactan de introducir constantemente cambios para ayudar a proteger a los jóvenes, con “cuentas para adolescentes”, entre otras herramientas de seguridad. Sostienen que múltiples factores impactan sobre la salud mental de los adolescentes, incluido el nivel de involucramiento de los padres. Además de referirse a la aplicación de normas dirigidas a la protección, Tik Tok afirmó que elimina más del 99% de los contenidos que infringen estas políticas, que bloquean búsquedas potencialmente dañinas y que conectan a usuarios con líneas de ayuda para prevención del suicidio.
El propio diseño de estos productos digitales está cada vez más cuestionado. No solo es una cuestión de contenidos, sino también de la inducción al scroll infinito, al auto play y a las notificaciones compulsivas que generan una dependencia altamente adictiva para captar la atención la mayor parte del tiempo, como el propio Sean Parker, expresidente de Facebook, reconocía allá por 2017. Cada vez son más los estudios que presentan datos que preocupan y mucho. Las regulaciones llegaron para quedarse, pero seguirá siendo también una cuestión de responsabilidad parental proteger a los menores de esta epidemia.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/mas-menores-sin-acceso-a-redes-nid28062026/