Nahuel Gallo demandó al régimen de Nicolás Maduro tras permanecer más de un año secuestrado en Venezuela
El gendarme Nahuel Gallo demandó este viernes al régimen de Nicolás Maduro tras permanecer más de un año secuestrado en Venezuela. A través de sus redes sociales confirmó que se presentó co...
El gendarme Nahuel Gallo demandó este viernes al régimen de Nicolás Maduro tras permanecer más de un año secuestrado en Venezuela. A través de sus redes sociales confirmó que se presentó como querellante en la causa que mantiene la Justicia Federal argentina contra el exmandatario y otros integrantes del régimen por crímenes de lesa humanidad.
“Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. Hoy doy un paso para que haya justicia. Pido ser reconocido como víctima y parte querellante, con todas las facultades que la ley me otorga. No voy a quedarme callado. Por mí, por mi familia y por todos los que han sufrido este horror que no puede quedar impune”, escribió en X.
La causa del Gobierno tiene como imputados a Maduro, que permanece detenido en Estados Unidos tras su captura en 2025; su ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, y otros treinta funcionarios, entre militares y agentes de inteligencia de ese país.
Están imputados por crímenes de lesa humanidad cometidos de forma generalizada en su territorio contra la población civil desde al menos 2014, en el marco de una causa abierta en virtud del principio de jurisdicción universal, que forma parte del orden constitucional argentino y que permite la persecución subsidiaria de ese tipo de crímenes “contra el derecho gentes” cometidos en otros países.
Gallo se presentó como querellante más de un mes después de que fuera liberado. El joven aterrizó en la Argentina en un avión privado relacionado con la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y usado habitualmente por Claudio “el Chiqui” Tapia. En Ezeiza fue recibido por su esposa María Alexandra Gómez, la ministra Alejandra Monteoliva y la senadora Patricia Bullrich, en medio de un importante operativo de seguridad. Además, se reencontró con su hijo Víctor.
En su tercer día de libertad, brindó una conferencia de prensa para contar el calvario que vivió en Venezuela. “Yo pedí un momento para dar mi palabra, mi testimonio. Estoy en mi casa, he defendido a mi institución y a mi bandera”, dijo el cabo primero de Gendarmería.
Señaló que recibió “bastante tortura psicológica” y sostuvo que su “fortaleza mental” y su hijo fueron sus antídotos para soportar el encierro.
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