Newell’s festejó ante Unión con un extraño blooper en Santa Fe
Unión es uno de los equipos más ofensivos de nuestro medio, por ahora instalado entre los ocho mejores del Grupo A, rumbo a la etapa decisiva, los cruces directos. Leonardo Madelón le dio una id...
Unión es uno de los equipos más ofensivos de nuestro medio, por ahora instalado entre los ocho mejores del Grupo A, rumbo a la etapa decisiva, los cruces directos. Leonardo Madelón le dio una identidad al equipo santafesino.
Newell’s es uno de los conjuntos más comprometidos del fútbol doméstico, penúltimo en la misma zona. Su lucha es doble, triple en realidad: está pendiente de las tablas de abajo, la anual y la de los promedios. Frank Kudelka trata de darle un funcionamiento estable al sufrido elenco rosarino.
En el partido que abrió la 15ª fecha del torneo Apertura, no se notaron las diferencias conceptuales entre unos y otros. Unión mostró apenas una parte de sus credenciales y Newell’s jugó como hacía mucho tiempo no ocurría. Al final, el conjunto leproso se impuso por 3 a 2, en un electrizante espectáculo.
Unión abrió el marcador a los 3 minutos. Se trató de un tiro libre rápido desde el sector derecho, la defensa rosarina no tomó nota a la combinación entre Palacios y Del Blanco. Y lo definió Estigarribia, con un cabezazo letal. Parecía que Unión lo iba a ganar con comodidad. Parecía, después de dos situaciones claras.
¡EL VAR ACTUÓ Y HAY GOL DE NEWELL'S! Mansilla la sacó de adentro y la Lepra festeja el 1-1 vs. Unión.
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Hasta que se presentó la polémica de la noche. En realidad, fue un blooper: una suerte de doble gol en contra. Hubo un córner desde la izquierda de Guch, la pelota le pegó a Marcelo Estigarribia en el muslo y fue derecho contra un palo. El arquero Mansilla intentó retenerla, pero en la desesperación por despejarla, el balón entró en el arco. Al principio, hubo dudas. De hecho, Fernando Espinoza, de buen humor con los jugadores, inicialmente no cobró el gol, porque tampoco el asistente lo tenía claro. El VAR tomó nota y, correctamente, se determinó el 1 a 1. Las imágenes dejaron claro que toda la pelota había traspuesto la línea del arco defendido por Matías Mansilla.
A partir de allí hubo otro partido dentro del mismo encuentro. Cambiaron las posturas, las ideas. Newell’s jugó más y mejor. Primero, pudo tener un penal: Rodrigo Herrera llegó antes que Lautaro Vargas, que se lo llevó puesto. El jugador local pareció tocarlo con la cadera y lo hizo caer. El juez no observó penal y el VAR, luego de otros largos minutos, tomó la misma decisión. Aquí dio la sensación de que Espinoza se equivocó: pareció falta.
El conjunto leproso lo dio vuelta con un zurdazo desde afuera del área de Jerónimo Russo. Primero, pegó en el palo derecho de Mansilla y luego entró, con cierta complicidad del arquero, que de todos modos, estaba tapado para observar con claridad el remate.
El tramo final ganó en dramatismo. Unión atacó con alma y vida y Newell’s apostó por la ruta del contraataque. Todo, dentro de un contexto complejo: al igual que el césped del Monumental, el campo de juego de la cancha de Unión no está en óptimas condiciones. El martes pasado, Tan Biónica brindó un recital.
Otra polémica: también debió haber sido expulsado Lautaro Vargas, por una durísima infracción (plancha, con los dos pies para adelante) sobre Jerónimo Gómez Mattar, pero Espinoza no lo creyó así. El partido siguió, a puro entusiasmo.
Lo mejor del partidazoEl Colorado Ramírez aprovechó una salida en falso de la defensa de Unión y estableció el tercer grito. En el cierre, para darle más vuelo a una noche plena de fútbol, Lucas Menossi marcó el descuento. Y una más: Unión reclamó un penal, por una mano de Nicolás Goitea, pero antes la pelota le pegó en el pie.
Entre todos, la figura fue Josue Reinatti, el arquero visitante, de 22 años. “¡Vamos Newell’s!“, exclamó al final de una nota televisiva.