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Pico Lopes, el hombre fuerte de Cabo Verde al que convocaron mediante un contacto inusual y casi lo ignora

Cabo Verde es la revelación de estos días en el Mundial 2026. Primero, por no haber perdido ante España ni Uruguay en el grupo H y clasificarse en su debut a los 16avos de final, instancia que a...

Cabo Verde es la revelación de estos días en el Mundial 2026. Primero, por no haber perdido ante España ni Uruguay en el grupo H y clasificarse en su debut a los 16avos de final, instancia que ahora lo invita a eliminar nada menos que a la última campeona del mundo, la Argentina de Lionel Messi. Su continuidad en la máxima cita permite seguir incursionando en las historias de aquellos jugadores que sueñan con dar otro golpe. En la defensa, acaso la zona que mostró una destacada resistencia, hay un pilar conocido como Pico Lopes, el hombre que no fue convocado al seleccionado africano por las vías más tradicionales.

En realidad, se trata de Roberto Carlos Lopes, y Pico, si bien ya es un nombre más, se trata solo de un apodo que le puso su padre Carlos. “Hay un par de razones. En la isla de donde él proviene, su significado se acerca al de ‘hombre fuerte’. Además, allí hay una gran montaña llamada Pico do Monte Gordo, así que ése es otro motivo, ja”, le contó a FIFA muchísimo antes de que, incluso, el hito de llegar a la Copa del Mundo fuera un hecho.

En la manera de referirse al lugar de origen de su progenitor hay cierto alejamiento. O, al menos, no se incluye. Ahí radica la primera particularidad de esta vida que, por estas horas, cumple sueños. Lopes nació el 17 de junio de 1992 en Crumlin, un suburbio de Dublín, la capital de la República de Irlanda, el país nativo de su madre. Vivió allí toda su vida junto a su familia, incluso hoy, a sus 34 años.

Siempre tuvo claro que deseaba jugar al fútbol. Hizo inferiores en Bohemian FC, donde debutó profesionalmente y jugó por seis temporadas, hasta que, a los 20 años, se lo llevó el club irlandés más grande, Shamrock Rovers, donde se desenvuelve desde hace casi una década y conquistó cinco ligas y dos copas nacionales. Aunque también, en medio de su desarrollo, estuvo inmerso en otro rubro: durante años fue asesor de hipotecas en un banco de la capital.

Su deseo, seguramente, era algún día vestir la camiseta verde de su nación. El partido que jugó en 2011 con la Sub 19, correspondiente a la clasificación rumbo a la Eurocopa de la categoría, habrá sido motivo de ilusión, pero no volvió a surgir otra oportunidad. Por ese freno, aunque nunca lo imaginó, quedó abierta la ventana de Cabo Verde. Aunque tomó conciencia de la posibilidad de la forma menos esperada.

También porque el tiempo pasó. Un día cualquiera de 2018 decidió actualizar su usuario “Pico Lopes” de Linkedin, la popular red social de armado de perfiles con currículum vitae para la búsqueda y encuentro laboral. En la misma, más allá de su pasado bancario, le da prioridad absoluta a su vida de jugador, describiéndose como “mediocampista con visión de juego, liderazgo y compromiso”, un puesto que en Irlanda también sabe ocupar. Esa actualización fue clave: un scouting de los Tiburones Azules vio su historial y reaccionó ante el detalle del vínculo familiar directo, y se lo comunicó al entrenador, que no dudó en contactarlo. No llamándolo, sino a través de la misma plataforma.

El futbolista dejó pasar varios días hasta volver a ingresar, por curiosidad. En su correo encontró el mensaje de un tal Rui Águas, que por entonces estaba a cargo del seleccionado caboverdiano, pero que supo hacer carrera de jugador en Portugal. Pico no lo sabía y, al estar redactado en portugués, idioma oficial de la nación insular pero que él no manejaba, y pese al origen de su padre, lo ignoró. Creyó que solo se trataba del famoso spam o correo no deseado.

Nueve meses después encontró otro del mismo remitente, pero esta vez en inglés: “¿Pensaste mi propuesta?”, escribió Aguas y entendió el irlandés. Entonces, volvió al desestimado, copió el texto y lo tradujo: era la oportunidad de su vida de vestir la camiseta de un país no propio, pero muy vinculado a su padre. “Desde chico, siempre estás atento a los mensajes o llamadas sospechosas”, argumentó el primer rechazo y agregó: “Debería haber usado el traductor de Google mucho antes, ja. Por suerte, no se me escapó y, desde entonces, es una experiencia increíble”.

Roberto Lopes debutó con Cabo Verde en 2019, pero se acentuó en los meses finales de 2021, momento en los cuales su actual selección peleaba por meterse en el Mundial de Qatar 2022. El destino le tenía preparado el siguiente, con mayor adaptación, protagonismo y ascendencia en el grupo.

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Porque en 2024, durante la clasificación a la Copa África de Marruecos 2025, fue capitán en dos oportunidades, aunque el único encuentro que ganaría el combinado fue justamente uno en el que se ausentó. De todas maneras, fue una casualidad, ya que era todo un pilar para el equipo. De hecho, fue titular inamovible en los cuatro encuentros que depositaron a Cabo Verde en la presente cita mundialista de manera invicta, dando un golpe inesperado sobre la mesa con la que, evidentemente, comenzaron a anunciar de lo que eran capaz de hacer: una de sus victorias fue ante Camerún, que terminó en el repechaje y sin lograr el boleto a Norteamérica.

Todo está escrito, como es habitual creer. Y la historia de Pico es una ratificación más. El triunfo ante Esuatini (antiguamente Suazilandia) que los clasificó, ocurrió en medio de días en los que el N°4 tenía la cabeza en otro lado: la ansiedad por ser padres por primera vez junto a su esposa irlandesa Leah se anteponía a su anhelo de Mundial. “Lo curioso es que el fútbol fue lo último en lo que pensé, porque puede nacer en cualquier momento”, reveló y regresó a Irlanda a las corridas. Y así fue: cuatro días después de la celebración con su equipo, asistiría al parto de su hijo llamado Diego.

Incluidos los tres compromisos empatados por el grupo H, ante España (0-0), Uruguay (2-2) y Arabia Saudita (0-0), Lopes llegó a los 48 encuentros defendiendo la bandera de su padre y ante la Argentina sumará uno más. Porque delante del arquero Vozinha, también popular por su actuación consagratoria frente a la Furia Roja, Pico es el primer central y parte vital de la columna vertebral. A propósito, esa igualdad ante la Roja la celebró también dos días después al soplar las 34 velitas.

Ser parte de Cabo Verde le permitió adentrarse en un mundo tan cercano pero que, a la vez, ignoró por casi tres décadas. El archipiélago de África Occidental es una de las tierras menos pobladas del mundo, con alrededor de 500.000 habitantes. Y la historia de Carlos es una más de tantos caboverdianos: la comunidad repartida en el mundo supera a la población que hay en sus islas. Sin embargo, allí había familia por conocer, claro.

“Aproveché la oportunidad para profundizar en mis raíces y ahora no paro de hablar de ellos. A mi padre lo entusiasma y llena de orgullo que la gente sepa de dónde viene. Le encanta. En las islas también se habla mucho de eso. Mi abuelo sigue allá, trabajando en su granja. Hay un auténtico orgullo familiar porque me pude reunir con muchos primos y es muy emotivo. Cada vez que vuelvo, me siento más caboverdiano”, le puso más contexto a su aventura.

Incluso, estar en la selección le entusiasmó con aprender bastante sobre criollo caboverdiano, el idioma que en esas islas se utiliza con habitualidad y le facilita la comunicación con esos lazos. Por lo tanto, los 4.500 kilómetros que debe hacer entre Dublín y Cabo Verde, de ida y vuelta para jugar o ir de visita, lejos de desgastarlo, lo alegran.

Y la descripción sobre estos Tiburones Azules que lidera, toma más fuerza antes de jugar ante Messi y compañía: “Tenemos valentía. No tememos a resistir en los partidos ni a luchar con uñas y dientes. Cuando piensan que nos rendiremos, hacemos todo lo contrario: levantamos la cabeza, sacamos pecho y afrontamos la batalla de frente”.

Pico Lopes no olvidó a Irlanda y alza su bandera sin titubeos sobre los estadios de este Mundial histórico con Cabo Verde: se prepara para lo que puede ser el batacazo más grande de la historia de los mundiales.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/pico-lopes-el-hombre-fuerte-de-cabo-verde-al-que-convocaron-mediante-un-contacto-inusual-y-casi-lo-nid30062026/

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