Racing - Caracas: la Academia no mejora y queda en el umbral de fracasos impensados a principios de año
Racing mete miedo: demuestra que puede ser peor en cada partido. Se supera negativamente y hace tambalear de manera prematura sus aspiraciones locales e internacionales. Con errores en todos los ni...
Racing mete miedo: demuestra que puede ser peor en cada partido. Se supera negativamente y hace tambalear de manera prematura sus aspiraciones locales e internacionales. Con errores en todos los niveles, adentro y afuera de la cancha, agravó su crisis en Venezuela, donde empató 1-1 con el débil Caracas, por la tercera fecha de la Copa Sudamericana, y sigue fuera de la zona de clasificación.
La Academia, que otra vez había fallado un penal (Frankarlos Benítez se lo atajó a Gabriel Rojas, que volvió a jugar tras un desgarro), no sostuvo la ventaja conseguida con un gol del juvenil Tomás Pérez y dio alarmantes facilidades al rival, reflejadas en el tanto con el que Jesús Yendis equilibró el marcador antes del primer minuto del complemento.
“Esto es una mierda para nosotros. Hicimos el 1-0, entramos dormidos al segundo tiempo y nos empataron. Así no alcanza, tenemos que esforzarnos más. El domingo tenemos una final, hay que ganar, ganar y ganar. Debemos rompernos el o... para darle una alegría a la gente, no alcanza con esto”. Baltasar Rodríguez, apenas concluido otro encuentro que expuso los múltiples problemas que tiene Racing, hizo una dura autocrítica del presente del equipo.
Caracas, que está décimo en el flojo torneo venezolano del que participan 14 equipos y cuenta con un entrenador interino, se convirtió en un escollo al que el equipo de Costas no pudo superar. Después de los insultos a la comisión directiva que encabeza Diego Milito, en la igualdad ante Barracas Central, en Avellaneda, la Academia necesitaba imponerse en tierras bolivarianas imperiosamente.
La victoria era urgente por dos motivos: para recuperar el segundo lugar en el grupo E de la Copa Sudamericana y, tanto o más importante que eso, con el propósito de cambiar la imagen (y también la energía) de cara al duelo con Huracán, frente al que este domingo definirá si sigue o no en el Apertura 2026. Sin embargo, tanto el rendimiento como el resultado fueron pésimos y conducen a agudizar el clima negativo que ya habita en la mitad celeste y blanca de Avellaneda desde hace un tiempo.
Lo más destacado de Caracas 1 - Racing 1Con las ausencias de Adrián Martínez y Santiago Sosa, por un esguince de rodilla y una sobrecarga muscular, respectivamente, pero con el retorno de Gabriel Rojas, recuperado de un desgarro, Costas apeló a un mix entre titulares y suplentes. Pero el problema es más profundo: Racing juega cada vez peor más allá de los intérpretes. Tiene la pelota y no sabe de qué manera poner en posiciones favorables a sus atacantes. Convierte su posesión en una tenencia anodina. Y, como si eso no bastara, sus retrocesos invitan a cualquier rival a ilusionarse con convertir.
El recambio, también es evidente, decayó en su calidad. Así, la Academia hoy transita un círculo vicioso: a la falta de nuevas partituras para un equipo que necesita nuevas letras para volver a cantar victoria, se suma que los nuevos instrumentos además desafinan.
Tomás Conechny, que juega casi siempre, es delantero pero poco influye en ataque. No es su fuerte el desborde ni la asistencia. Su cuota goleadora es escasa. Y, paradójicamente, más luce por su gran potencia para saltar que por otros motivos. Lejos de ser el responsable de este momento, su caso sirve como muestra de la escasa influencia positiva de varios refuerzos. Duván Vergara, que en su estadía aportó algunos golazos en partidos de visitante, termina en la intrascendencia en varias de sus acciones.
Damián Pizarro, el 9 que llegó para ser suplente de Maravilla, comenzó el partido ante Caracas como suplente de un juvenil que había iniciado el año en Reserva. Desde que entró, a 11 minutos del final y en un momento en el que Costas emulaba con sus variantes a quien aprieta todos los botones de un control remoto que no da respuestas, dispuso de una chance y estrelló la pelota contra el pecho del arquero. Ignacio Rodríguez, que había entrado antes que el trasandino, volvió a pasar por un encuentro sin virtudes para destacar.
“CUANDO PERDONÁS, PAGÁS CAROS LOS ERRORES”
🎙️ Gustavo Costas habló luego del empate 1-1 entre Racing y Caracas por la CONMEBOL #SudamericanaEnDSPORTS.#ElJuego pic.twitter.com/2N3S0hj0av
Ezequiel Cannavo, hasta ahora el refuerzo que más réditos le dio al equipo, hoy descansó. Y Gastón Martirena, su reemplazante, ratificó lo lejana que es su versión presente a la de los tiempos felices. Él y Nazareno Colombo quedaron retratados, antes del minuto del segundo tiempo, por la pasividad con la que vieron pasar a Jesús Yendis, cuyo slalom terminó con un toque a la red ante la salida de Cambeses. “Cada error que cometemos lo pagamos carísimo. Nos está pasando en muchísimos partidos. No nos vamos contentos porque vinimos a llevarnos los tres puntos”, expresó Gustavo Costas.
Para completar un cuadro más que preocupante, Racing encima falla hasta las situaciones más propicias con sus mejores jugadores. Rojas, con un remate anunciado, sin potencia y a media altura que atajó el arquero, falló un penal cuando el partido estaba igualado sin tantos. Sobre el final, pese a la intención de ir por inercia ante un oponente flojísimo, la Academia hasta casi lo pierde.
El domingo, en un contexto de creciente desilusión y nerviosismo, la consigna será una sola: ganar o ganar. Si no lo hace, Racing puede potenciar más aún los problemas de un ciclo que está al límite de fracasos impensados en el inicio del año.