Una sugestiva ausencia de Messi y el cambio de sede repentino: los detalles de la demanda contra la AFA en Miami
El 27 de agosto del año pasado, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia firmó un contrato con la empresa VID Music Group para organizar los dos amistosos de la Selección argentina en...
El 27 de agosto del año pasado, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia firmó un contrato con la empresa VID Music Group para organizar los dos amistosos de la Selección argentina en la ventana de octubre. Los organizadores invirtieron US$7 millones pero exigieron la presencia de Lionel Messi en ambos partidos. “AFA garantiza que Lionel Messi participará al menos 30 minutos en cada uno de los dos partidos, salvo en los casos de lesión, enfermedad o causa de fuerza mayor debidamente acreditada”, decía el contrato. Tapia aceptó las condiciones y ahora enfrenta una demanda millonaria en los tribunales de Miami, a menos de dos meses del Mundial.
En la ventana de octubre, la Selección argentina enfrentó a Venezuela (1 a 0) y a Puerto Rico (6 a 0). Messi vio el primer partido desde la tribuna y al día siguiente dijo presente en el encuentro entre el Inter Miami y Atlanta, por la MLS. Ese partido era importante para su equipo porque le daba la ventaja de jugar en su estadio en la primera ronda de los playoffs.
La ausencia de Messi en el primer amistoso desencadenó un reclamo de los organizadores. Según consta en la presentación judicial, a la que tuvo acceso LA NACION, la AFA se comprometió a pagar US$1 millón por ese incumplimiento en un plazo de 30 días. Nunca lo hizo. La empresa VID Musica Group asegura que también perdió US$1.200.000 por el cambio de sede del segundo partido.
La demanda civil se presentó en el Tribunal del 11 Circuito Judicial de Miami-Dade, en Florida. Los organizadores apuntaron a la AFA, pero también a Messi, y a un agente FIFA identificado como Julian Capelan, a quien acusan de haber cobrado US$250.000.
En el contrato para los dos amistosos de octubre, que aparece en la demanda como anexo “A”, la empresa especificó que el capitán de la Selección tenía que jugar los dos partidos. La cláusula 1.2 determinaba que “la participación de Lionel Messi constituye una condición esencial de este contrato y una de las razones principales por la que las partes lo celebran”. Solo estaba justificada su ausencia con un certificado médico, una suspensión de la FIFA o la Conmebol, o alguna circunstancia de fuerza mayor como una emergencia familiar o hasta una catástrofe natural. Nada de eso ocurrió.
La misma cláusula, que ahora es clave para pedir un resarcimiento, detallaba que la penalidad por incumplir esa condición era “el equivalente al 25% de la prima correspondiente”. La empresa, por su parte, se comprometía a pagar US$ 7 millones: el 50% dentro de los diez días de celebrado el contrato y el saldo 72 horas antes del primer partido.
El contrato fue enviado por VID Music Group -una empresa que se especializa en espectáculos musicales- a la AFA el 26 de agosto. Llevaba la firma de su presidente, Javier Fernández. Apenas un día después, fue aceptado por Tapia. “En mi carácter de presidente de la AFA, aceptamos en todos sus términos vuestra única oferta de fecha 23 de agosto de 2025 por la cual la oferente, en su carácter de organizadores de eventos musicales y deportivos, propone organizar dos partidos internacionales de carácter amistoso entre la Selección Nacional A de Argentina y Venezuela y otro rival a determinar”, dice una nota que lleva el membrete de la AFA y la firma de Tapia.
La presentación judicial plantea que la ausencia de Messi en el partido contra Venezuela, que la Selección ganó con un gol de Gio Lo Celso, generó un fracaso comercial. “La ausencia de Messi en el amistoso contra Venezuela afectó directamente la asistencia, que se redujo a tan solo unas 15.000 personas", dice la demanda de 25 páginas.
Además de la venta tickets, la ausencia de Messi afectó la recaudación que provenía de los acuerdos con los sponsors y los derechos de transmisión. “La ausencia de Messi en el amistoso inicial del 10 de octubre de 2025 contra Venezuela afectó seriamente los partidos posteriores, ya que el público en general perdió la confianza en su asistencia”, aseguran los abogados de la empresa organizadora.
El segundo partido también generó una controversia porque inicialmente se iba a jugar en la ciudad de Chicago. Al final se disputó en el estadio de Fort Lauderdale, muy cerca de Miami. “El demandante se vio obligado a contratar proveedores específicos para organizar los vuelos, el transporte terrestre, el alojamiento en hoteles, el lugar de entrenamiento de los jugadores y otros servicios. Al momento de programar el partido, la ciudad de Chicago sufría disturbios civiles y graves problemas de seguridad pública que afectaron significativamente la posibilidad de celebrar el partido de forma segura y perjudicaron la venta de entradas”, se puede leer en el punto 62 de la demanda.
Según la empresa VID Music Group, que está convocando a una conferencia de prensa el próximo martes en Miami para explicar los detalles de la controversia, el cambio de sede le generó otra pérdida de US$1.200.000 porque solo se vendieron 21.500 tickets.
“Estamos muy entusiasmados. Es un premundial. Vamos a hacer los últimos cuatro juegos de AFA (antes del Mundial). Son los últimos cuatro juegos de Messi con AFA, está confirmado para el juego (de Venezuela)”, contaba en ese momento Cristian Valdez, vicepresidente de VID Music, en una entrevista con el programa “Con Sabor argentino” por la AM 1040.
Otro contratoEl contrato para los dos amistosos de octubre no fue el único. La presentación judicial ante la Justicia de Miami contiene como anexo ‘B" otro contrato, también firmado por Tapia el 27 de agosto, para los dos amistosos de junio, en la previa del Mundial. “Al momento de firmar el Contrato AFA de junio de 2026, Tapia le había dicho específicamente al demandante que Argentina jugaría contra selecciones sudamericanas, incluyendo México, Honduras, Chile, Perú o Brasil“, recuerda la demanda. Al final, los rivales serán Honduras e Islandia.
El primer partido será el sábado 6 de junio, en el Kyle Field de College Station (Texas), y el segundo, el martes 9, en el Jordan-Hare Stadium de Auburn (Alabama). Ambos encuentros se jugarán con la lista definitiva ya resuelta.
La inversión para organizar esos dos encuentros estaba pautada en US$10.000.000.
Ese contrato hoy esta caído. Desde la AFA le confirmaron a LA NACION que los próximos amistosos están a cargo de otra empresa “que ya organizó los partidos de la Selección”.
¿Por qué una empresa de espectáculos musicales terminó vinculada con la AFA?. La presentación judicial menciona el rol, como intermediario, de Tomás Regalado, designado el año pasado por Tapia como embajador de la AFA en Miami y en Estados Unidos. En ese momento, la entidad destacó a través de un comunicado que Regalado “cuenta con una destacada trayectoria en liderazgo en los ámbitos de los medios de comunicación y las relaciones públicas e internacionales”.
Tras conocerse la demanda, Tapia hizo un posteo en sus redes sociales destacando una respuesta pública de Regalado. “La AFA cumplió plenamente con todas sus obligaciones en virtud de los acuerdos pertinentes, incluida la puesta a disposición de la Selección Nacional Argentina para ambos partidos en octubre de 2025. Los contratos, los registros de pagos y las comunicaciones contemporáneas revelan la historia completa, y la AFA está preparada para presentarlos en el foro correspondiente”, dijo el embajador de la AFA. Y adelantó que habrá una contrademanda para reclamar “el cobro de los millones de dólares” que adeudaría la empresa a la AFA.
Además de la AFA y de Messi, la demanda de VID Music apunta al agente FIFA Julian Capelan, quien, según los organizadores, cobró US$250 mil pese a que tenía su licencia vencida. “A pesar de que la licencia de agente de partidos de la FIFA de Kapelan estaba vencida en ese momento, se presentó ante el demandante como un intermediario autorizado en relación con la organización de los partidos de exhibición internacionales de la Selección Argentina”, cuenta la demanda.
Capelan había firmado un contrato con VID Music que establecía un pago adicional de otros USS100.000 si se vendían más del 85% de las entradas. Ante el fracaso comercial, terminó cobrando un fee de US$250.000. Todo en efectivo.