Violentos disturbios en Alemania tras una jornada de protestas juveniles contra el servicio militar y los recortes
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FRANKFURT.– Más de 100.000 personas salieron a las calles de unas 30 ciudades de Alemania el sábado para reclamar mayores inversiones en educación, vivienda y protección ambiental, rechazar el servicio militar obligatorio y exigir medidas para aliviar el costo de vida. Las movilizaciones, convocadas por el colectivo juvenil Gen Z regelt, transcurrieron en su mayor parte de manera pacífica, pero derivaron en disturbios durante la noche en varias ciudades, con saqueos de comercios y ataques contra las fuerzas de seguridad.
Los incidentes más graves se produjeron en Frankfurt, donde más de 100 policías resultaron heridos y 54 personas, de entre 13 y 29 años, fueron detenidas. Según las autoridades, 17 comercios sufrieron daños y cinco fueron saqueados. Los episodios violentos también se extendieron a Colonia, Hamburgo, Berlín, Stuttgart, Bremen y Núremberg, en una jornada que volvió a poner bajo presión al gobierno alemán ante el avance de las protestas juveniles que atraviesan Europa.
La policía estimó que la convocatoria reunió a unas 120.000 personas en todo el país, frente a las 182.000 que esperaban inicialmente los organizadores. Las movilizaciones se celebraron en 34 ciudades, entre ellas Berlín y Múnich y formaron parte de una ola de protestas impulsadas por jóvenes europeos en los últimos meses contra el deterioro de sus condiciones de vida y las políticas de sus gobiernos.
En Frankfurt, el centro financiero alemán, los disturbios comenzaron después de las 21, cuando grupos de encapuchados destrozaron escaparates y saquearon establecimientos de la principal zona comercial. La policía informó que también se lanzaron artefactos incendiarios contra los servicios de emergencia y pidió a los transeúntes que abandonaran el centro de la ciudad.
Las fuerzas de seguridad recuperaron rápidamente las armas sustraídas de una tienda del sector, mientras que otros comercios, entre ellos dos zapaterías, fueron saqueados. La situación se calmó durante las primeras horas del domingo, después de que la policía acordonara parte del centro.
La violencia también estalló en Colonia, donde los agentes utilizaron cañones de agua para dispersar a la multitud, y en Berlín, donde manifestantes arrojaron botellas y pirotecnia contra las fuerzas del orden. En Hamburgo, además, se reportó la quema de barricadas y la detención de unas 120 personas después de que circularan en redes sociales llamados a realizar actos vandálicos en la estación central de trenes.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, responsabilizó a grupos de la izquierda radical y a personas de origen migrante por los disturbios, y aseguró que las autoridades identificarán a los responsables.
“Los alborotadores y saqueadores serán identificados y rendirán cuentas”, declaró Dobrindt al diario Bild el domingo. El ministro sostuvo que las fuerzas de seguridad lograron impedir que las manifestaciones derivaran en escenas de violencia similares a las registradas en Francia, donde las protestas estudiantiles también estuvieron acompañadas por episodios de saqueos y enfrentamientos.
“El operativo policial, basado en una presencia masiva y un despliegue descentralizado de las fuerzas, ha demostrado ser un éxito”, afirmó.
Sin embargo, Roman Poseck, ministro del Interior del estado de Hesse, cuya capital es Frankfurt, aseguró que la mayoría de los detenidos por los disturbios en esa ciudad son alemanes, en contraste con las declaraciones de Dobrindt sobre la participación de personas de origen extranjero.
El gobernador de Hesse, Boris Rhein, condenó los episodios violentos. “Estoy conmocionado por los excesos violentos en Frankfurt, que no quedarán impunes”, afirmó. “Cualquiera que se comporte como los atacantes en el centro de Frankfurt se coloca fuera de nuestra sociedad”.
Agencias AP y Reuters y diario El País