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Advierten que el dólar tiene un techo de $1500 que reabre la conveniencia de las inversiones en pesos

El Banco Central (BCRA) puso un límite tácito al dólar y no lo deja pasar de los $1500. En las primeras ruedas de julio, el mayorista cerró la semana pasada en $1489, apenas por encima del cier...

El Banco Central (BCRA) puso un límite tácito al dólar y no lo deja pasar de los $1500. En las primeras ruedas de julio, el mayorista cerró la semana pasada en $1489, apenas por encima del cierre del 27 de junio, y se movió en un rango muy acotado, entre $1487 y $1492, incluso en dos jornadas de fuerte nerviosismo en los mercados internacionales. Esa calma no es casualidad, es el resultado de una batería de intervenciones oficiales que, según coinciden distintas consultoras, reabrió una ventana para el regreso del carry trade.

La estrategia oficial combina dos frentes según hacia dónde presione el mercado. Cuando el dólar amaga con subir, el Central sale a vender contratos de dólar futuro —papeles con los que se compromete a entregar dólares a un precio fijado de antemano, sin tener que desprenderse de reservas en el momento— y bonos que ajustan según lo que suba el dólar oficial, conocidos como dollar linked, que funcionan como un seguro para quien teme una devaluación sin necesidad de comprar dólares físicos. Esa combinación genera un techo de facto cerca de $1500.

Cuando la presión afloja y reaparece oferta de divisas, el Central pasa a comprar dólares para seguir con la estrategia de acumulación de reservas. Aun así, y como era de esperar por la estacionalidad de la liquidación del agro, en julio el ritmo de compra de divisas se redujo a US$48 millones diarios, bien por debajo de meses anteriores.

“Vende cobertura y compra dólares alrededor del mismo nivel, lo que mantiene un piso comprador y un techo vendedor difíciles de discutir en el corto plazo”, describió Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier.

Esta posibilidad habilita el regreso del carry trade, la estrategia de invertir en activos en pesos —bonos, plazos fijos, préstamos de muy corto plazo— para aprovechar una tasa de interés en moneda local más alta que la suba esperada del tipo de cambio, y luego convertir esas ganancias a dólares. Funciona cuando el Gobierno logra anclar las expectativas de devaluación: si el techo cambiario sostiene el spot cerca de $1500 y el recorrido alcista queda acotado a menos del 1%, mientras las tasas en pesos rinden cerca del 20% anual, la ecuación favorece quedarse en pesos.

A ese esquema se sumó un dato clave. Pese a un contexto externo más hostil —con el dólar fortalecido a nivel global y una Reserva Federal (banco central estadounidense) que endureció el discurso—, las expectativas de inflación local no repuntaron. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de junio recortó la mediana de inflación 2026 al 30% anual, con una mensual que podría haber perforado el 2% en junio (mañana el Indec publica el dato oficial).

Desde Econviews, la consultora que dirige Miguel Kiguel, coinciden en que el dólar oficial sigue demandado, pero el Banco Central sostiene su cotización apoyándose en la venta de los bonos dollar linked.

El propio diseño de la intervención admite que el techo actual, como el de $1400 meses atrás, debería ser transitorio. Por eso las recomendaciones de mercado apuntan a instrumentos de corto plazo: bonos que ajustan por inflación (conocidos como CER) con vencimiento antes de las elecciones para perfiles moderados, y apuestas a tasa fija para quienes buscan aprovechar una desinflación más agresiva. El consenso es que se trata de una oportunidad táctica, no de una apuesta a mediano plazo, mientras el BCRA sostenga el nivel.

El Banco Central, mientras tanto, sigue sumando poder de fuego. La semana pasada, el Gobierno amplió la emisión de Lelink —los mismos bonos dollar linked, pero emitidos por el Tesoro— por hasta US$1000 millones cada uno.

El Banco Central, además, renovó por US$6000 millones un crédito de corto plazo (repo) con bancos internacionales hasta 2028, y recibió los primeros desembolsos de préstamos garantizados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por hasta US$3200 millones, que ya empujaron las reservas brutas al alza.

Según Banco Galicia, las reservas líquidas —la porción que el Central puede usar de inmediato para intervenir— treparon US$7500 millones desde abril, hasta US$24.500 millones, mientras se redujo el compromiso de venta de futuros, con margen para otros US$8000 millones más. El poder de fuego total ronda así los US$33.000 millones.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/advierten-que-el-dolar-tiene-un-techo-de-1500-que-reabre-la-conveniencia-de-las-inversiones-en-pesos-nid13072026/

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