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Así anda la pickup japonesa que vendió más de cinco millones de unidades en el mundo

La oferta de pickups medianas en la Argentina es cada vez más amplia y reúne modelos de producción nacional e importados que buscan responder a distintas necesidades, desde el trabajo hasta un u...

La oferta de pickups medianas en la Argentina es cada vez más amplia y reúne modelos de producción nacional e importados que buscan responder a distintas necesidades, desde el trabajo hasta un uso urbano.

En ese contexto, Isuzu apuesta por la D-MAX como una nueva alternativa orientada principalmente al uso laboral, en un segmento donde la capacidad de carga, el desempeño fuera del asfalto y la confiabilidad mecánica afirman ser los fuertes de este producto.

La marca japonesa, que se especializa en vehículos pesados en el país, presentó el año pasado en el mercado local la nueva generación de este modelo, que acumula más de 5.000.000 de unidades vendidas en todo el mundo a lo largo de sus 20 años de historia.

En suelo argentino, la camioneta se comercializa en dos configuraciones, LS y LSE, ambas importadas desde Tailandia. En esta oportunidad, LA NACION realizó un test drive de la versión entrada de gama (LS).

Cómo es la Isuzu D-MAX LS

En términos de dimensiones, la pickup tiene 5,270 mm de largo, 1,870 mm de ancho y 1,810 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3,125 mm.

A su vez, tiene un despeje del suelo de 240 mm, mientras que la caja de carga tiene una longitud de 1,495 mm. El peso bruto total declarado es de 3175 kg.

En el exterior, la nueva generación adopta el lenguaje de diseño Miura Design, una propuesta que combina superficies geométricas con líneas curvas y marcadas. El frente presenta una parrilla de grandes dimensiones y luces de circulación diurna, mientras que en la parte trasera los faros incorporan una firma lumínica en forma de L.

La versión LS equipa llantas de aleación de 18 pulgadas y forma parte de una gama de colores que incluye alternativas como Splash White, Onyx Black Mica, Kinabalu Gray Metallic, Biarritz Blue Metallic y Namibu Orange Mica, entre otras.

En el interior, incorpora un tablero instrumental digital de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 9″, compatible de manera inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.

La consola central cuenta con botones físicos debajo de la pantalla, un recurso que permite operar distintas funciones sin depender exclusivamente de los comandos táctiles. El volante, por su parte, integra controles para manejar diferentes funciones del vehículo, incluido el control de velocidad crucero convencional (no tiene control crucero adaptativo).

Entre los elementos de confort se encuentran los asientos revestidos en cuero negro y la regulación eléctrica de la butaca del conductor. También dispone de acceso y arranque sin llave, una solución que facilita el uso cotidiano.

En comparación con la LSE, la LS presenta algunas diferencias puntuales en su dotación. La versión más equipada suma un tapizado que combina cuero negro y marrón, además de algunos elementos adicionales vinculados con la seguridad y la asistencia al estacionamiento.

Uno de los puntos centrales es su mecánica. Isuzu tiene una buena trayectoria en el desarrollo y la fabricación de motores diésel, una especialidad que también se refleja en la propuesta de esta pickup. Es por eso que la camioneta utiliza un motor turbodiésel de 3.0 litros, con cuatro cilindros en línea, turbo e intercooler, que desarrolla 187 CV a 3600 rpm y un torque máximo de 450 Nm entre las 1600 y las 2600 rpm.

La transmisión es automática secuencial de seis velocidades y trabaja junto con un sistema de tracción 4x4 que permite seleccionar los modos 2H, 4H y 4L, según las condiciones de circulación.

Por su parte, el consumo promedio registrado en esta prueba, en un uso mixto, fue de 8,8 litros cada 100 kilómetros.

Además, incorpora el sistema “Shift On The Fly”, que permite cambiar entre determinados modos de tracción sin detener la marcha (y bloqueo de diferencial), dos recursos que apuntan a mejorar el desempeño cuando disminuye la adherencia o se circula fuera del asfalto.

Un punto a mencionar es que la suspensión tiene una puesta a punto que prioriza la robustez y el desempeño fuera del asfalto, por lo que en ciudad puede sentirse algo firme ante ciertas irregularidades en la vía.

En materia de seguridad, la D-MAX LS incorpora seis airbags, frenos ABS, distribución electrónica de frenado (EBD), control de estabilidad (ESC), control de tracción (TCS), asistente de arranque en pendiente (HSA) y control de descenso (HDC).

En este apartado, la principal diferencia con la versión LSE está en la cantidad de airbags y los sensores de estacionamiento. La variante tope de gama suma un séptimo airbag, destinado a las rodillas del conductor, y sensores traseros, mientras que la LS dispone únicamente de sensores delanteros.

En cuanto al precio, los valores informados para la gama son los siguientes:

Isuzu D-MAX LS: US$48.500.Isuzu D-MAX LSE: US$53.900.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/autos/asi-anda-la-pickup-japonesa-que-vendio-mas-de-cinco-millones-de-unidades-en-el-mundo-nid26102026/

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