Aston Martin descubrió la luz al final del túnel, se entusiasma con el motor Honda y programa nuevos desarrollos
Una revisión total. Un auto nuevo. En la inspección técnica en el pitlane del circuito de Hungaroring las miradas se enfocaron en un garaje: Aston Martin. Las modificaciones que presentó el mod...
Una revisión total. Un auto nuevo. En la inspección técnica en el pitlane del circuito de Hungaroring las miradas se enfocaron en un garaje: Aston Martin. Las modificaciones que presentó el modelo AMR26, el eje antes de que comenzara la actividad en la pista del trazado húngaro, en el undécimo episodio del calendario de la Fórmula 1. La expectativa por las 16 actualizaciones que concibió el ingeniero Adrian Newey, quien después de crear un auto con un concepto disruptivo para las pruebas de pretemporada no logró funcionamiento, al extremo de considerar como una pesadilla y un desastre el inicio del año, quedó ratificada en el rendimiento y el avance es la plataforma desde donde la escudería con sede en Silverstone desea relanzarse para revertir el curso. “Este fin de semana confirmamos que estamos en el camino correcto de desarrollo, tanto a corto como a largo plazo”, avisó el británico, ganador de 25 títulos con Red Bull Racing.
Los documentos oficiales de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) señalaron un paquete de 16 mejoras, entre las que se menciona el alerón delantero, con los endplates; morro, aerodinámica de frenos delanteros, un nuevo suelo –con intervenciones en tres partes-, difusor, pontones, cubierta de motor, rejilla de refrigeración, suspensión trasera, aerodinámica de frenos y alerón trasero...
“Una importante optimización aerodinámica y una reducción de peso”, comentó Mike Krack, el director de carrera de Aston Martin, mientras en el garaje los mecánicos instalaban las evoluciones en los autos de Fernando Alonso y de Lance Stroll. La tarea provocó que se rompiera el toque de queda –el equipo no recibió sanción porque es la primera vez que infringe el reglamento-, con el objetivo de que los coches iniciaran el primer entrenamiento libre con el paquete completo.
“El objetivo principal es volver a competir y creo que lo conseguimos. Ahora tenemos que dar los siguientes pasos”, apuntó el ingeniero luxemburgués, después de que Alonso lograra clasificarse para la Q2 en la qualy –por primera vez en el año- y los dos pilotos finalizarán el gran premio en las posiciones 13ra y 14ta, relegando al Alpine de Franco Colapinto, los dos Haas –Esteban Ocon y Oliver Bearman- y ambos Williams, Carlos Sainz Jr. y Alexander Albon. No resultó una casualidad que, tras la carrera, Krack y Shintaro Orihara, responsable de pista de Honda, respondieran las consultas con sonrisas dibujadas en sus rostros, muecas de alegría imposibles de ocultar y que no se habían presentado en las diez estaciones anteriores.
Una reacción impensada, porque una semana antes, en Spa-Francorchamps, Alonso no era optimista, después de quedar 2,1 segundos detrás del Cadillac que conduce Sergio Checo Pérez. “No hay ningún paquete en el mundo que te dé esa cantidad de tiempo”, reflexionaba el asturiano, que luego de Hungría, señaló: “Ahora tenemos una buena base sobre la que trabajar”. En el mismo tono, quizás con un poco más de optimismo, se expresó Stroll: “Es la actualización más alentadora que tuvimos desde hace muchísimo tiempo, quizás incluso en toda la historia de este equipo”. El canadiense, en la carrera en Shanghái, por el GP de China, en una de las comunicaciones de radio con el equipo fue lapidario: “Es el peor pedazo de mierda que he conducido en mi p... vida”.
Atrás quedaron las vibraciones y la inestabilidad de la caja de velocidades, y el ritmo de las 70 vueltas en Hungría la posibilidad de gestionar de los neumáticos fue una arista que reflejó el avance. Alonso desarrolló casi media carrera, 34 giros, con un juego de compuesto blando con registros que dejaron atrás a Nico Hulkenberg (Audi, 33 vueltas) y Max Verstappen (Red Bull Racing, 32). El ritmo de carrera fue equilibrado, porque el ovetense giró en el rango de 1m27 y 1m28 segundos; en la mejor vuelta cronometró 1m27s186/1000. El control de la degradación de los neumáticos posibilitará entusiasmarse con nuevas progresiones.
La correlación de datos entre el simulador y la pista fue otro objetivo que cumplió Aston Martin en Hungría, donde el miércoles el piloto de reserva, Jak Crawford, giró durante el filming day. El estadounidense, de 21 años, completó los 200 kilómetros y Honda montó en el AMR26 el nuevo motor, con las actualizaciones. El trabajo de los últimos meses en la fábrica de Sakura debería reflejarse en las largas rectas de Monza, el 6 de septiembre, y de Bakú, veinte días después. “Ahora el chasis funciona bien y nuestra unidad de potencia debería aportar algo más”, opinó Orihara.
“Creo que no es ningún secreto que tuvimos problemas a principio del año. No solo se observa el desarrollo del rendimiento, sino también la fiabilidad. Porque ningún tipo de rendimiento en el mundo te ayudará si el coche se rompe”, relató Krack, mientras el equipo alista actualizaciones para el regreso en Países Bajos, pero también para las citas en Italia y Azerbaiyán. “No se trata solo de este fin de semana, sino de Zandvoort y del resto de la temporada”, animó Stroll. Con la experiencia y el respaldo que resultan dos coronas, Alonso impulsa el sueño de Aston Martin: " La segunda parte del año esperemos que sea un nuevo comienzo del campeonato para nosotros“.