Cómo afecta el ruido del vecino al valor de reventa de un departamento
El ruido generado por vecinos es uno de los factores que pueden incidir mucho en el valor de reventa de un ...
El ruido generado por vecinos es uno de los factores que pueden incidir mucho en el valor de reventa de un departamento.
Aunque por lo general suele considerárselo un problema cotidiano menor, su impacto económico es muchas veces decisivo. La presencia de ruidos molestos —internos o externos a la propiedad— puede reducir el interés de potenciales compradores y obligar al vendedor a ajustar el precio para compensar esa desventaja.
En grandes ciudades, donde la convivencia en edificios es la norma, la calidad acústica se volvió un criterio de evaluación tan relevante como la luminosidad, la ventilación o el estado general de la propiedad.
La razón es clara: el comprador busca minimizar riesgos futuros y evitar situaciones que afecten su descanso o su vida diaria. Cuando el ruido es persistente y verificable, la propiedad pierde competitividad frente a otras alternativas del mismo rango de precio.
“A la hora de tasar un departamento para la venta como de acompañar a un cliente a comprar, todo lo que está alrededor influye. No es lo mismo tener un parque que un colegio o un club”, dice Carola Fernández Berisso, gerenta del sector residencial de Achaval Cornejo. “En cuanto a la vecindad es bueno saber, por ejemplo, si el edificio es o no apto profesional. Los dentistas, por ejemplo, hacen mucho ruido, pero también el uso del ascensor o la entrada y salida de gente”, agrega.
Conocer si es apto profesional es claveClaro que el impacto en la tasación depende de la intensidad y la frecuencia del ruido. En casos leves, como sonidos ocasionales provenientes de un vecino puntual, la afectación puede ser mínima y resolverse mediante acuerdos de convivencia. Sin embargo, cuando el ruido es estructural —por ejemplo, mala aislación acústica, vibraciones por maquinaria, locales comerciales en planta baja o fiestas recurrentes— la depreciación puede oscilar entre un 5% y un 15%. Este rango se observa especialmente en unidades internas o en pisos bajos, donde la transmisión sonora es mayor y la percepción de molestia se intensifica.
Cuánto sale pintar una casa completa de 100 metros cuadrados en julio 2026
Además, el ruido afecta la experiencia de visita del potencial comprador. Si durante la recorrida se perciben sonidos molestos, la decisión se ve influida de inmediato. Los agentes inmobiliarios señalan que este tipo de situaciones reduce la disposición a realizar una oferta y, cuando se hace, suele ser por debajo del valor esperado. La primera impresión es determinante y el ruido actúa como un elemento que deteriora la imagen general del inmueble, incluso si otros atributos son positivos.
“En lo que se refiere a ruidos, lo más importante es lo que rodea al departamento o a la casa a comprar, cómo es la cuadra, qué tipo de vecinos tiene. Luego, si el ruido se origina en el mismo edificio es muy difícil saberlo, pero hay algunas maneras de chequearlo, como saber si es apto profesional por reglamento”, concluye Fernández Berisso.