Detuvieron a un profesor y a un empleado público por mandar mensajes sexuales a futbolistas juveniles de Independiente
Un profesor de Geografía y un empleado del Ministerio de Salud de la Nación fueron detenidos y acusados de haber enviado mensajes con contenido sexual a jugadores de las divisiones juveniles del ...
Un profesor de Geografía y un empleado del Ministerio de Salud de la Nación fueron detenidos y acusados de haber enviado mensajes con contenido sexual a jugadores de las divisiones juveniles del Club Atlético Independiente.
Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales y policiales. Gustavo B., de 52 años y profesor de Geografía, y Martín D., de 41 y empleado del Ministerio de Salud de la Nación, fueron detenidos ayer por detectives de la Dirección Investigaciones del Cibercrimen de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Fueron indagados por la fiscal de Avellaneda Mercedes Dudan por los delitos de corrupción de menores en concurso ideal con captación por medios tecnológicos a menores de edad con fines sexuales y por captación por medios tecnológicos a menores de edad con fines sexuales.
“Hoy, los dos sospechosos fueron procesados”, dijo a LA NACION una calificada fuente judicial. La investigación comenzó tras una denuncia que hicieron representantes del club después de que un padre informara que su hijo, jugador de las divisiones juveniles, había recibido mensajes en redes sociales y por WhatsApp de una persona mayor de edad, que bajo perfiles falsos, intentaba “captarlo” sexualmente.
“Conforme las tareas investigativas desarrolladas, se estableció que entre enero y abril pasados, jugadores de las divisiones juveniles de Independiente habrían mantenido comunicaciones con usuarios de redes sociales que les efectuaban ofrecimientos económicos, transferencias bancarias y requerimientos de imágenes personales o íntimas, aprovechando la situación de vulnerabilidad propia de su edad y de su permanencia en una pensión deportiva alejada de sus grupos familiares”, explicaron fuentes policiales.
Durante la investigación de determinó que el profesor de Geografía hizo 17 transferencias de dinero que tuvieron como destinatarios a adolescentes. Según los investigadores, se trataba “del pago” a cambio de recibir fotografías, “circunstancia que refuerzan la hipótesis investigativa vinculada a maniobras de captación y obtención de material por medios tecnológicos”, sostuvieron detectives que participaron de la detención del sospechoso.
En el domicilio de Gustavo B., que dictaba clases en cinco escuelas secundarias, situado en Villa Tesei, en el partido bonaerense de Hurlingham, detectives de la policía bonaerense secuestraron una cámara digital, un teléfono iPhone 17 Pro, un reloj Apple Watch 11, tres pendrives, una laptop Apple Mac Air y dos fotografías impresas en blanco y negro. Una de las imágenes correspondería a una de las víctimas.
El otro sospechoso fue interceptado en la calle y después se allanó su casa, situada en la localidad bonaerense de Vedia, donde se secuestró teléfono celular y una notebook. Tras su detención fue desvinculado del Ministerio de Salud.
“Se dispuso la baja inmediata del contrato de un empleado administrativo tras tomar conocimiento de su detención en el marco de una causa judicial por presunto Grooming. El agente había sido incorporado al organismo en el año 2018 y desempeñaba tareas administrativas. Desde martes pasado y hasta el día de la fecha había presentado parte de enfermo. En consecuencia, y en línea con los principios de responsabilidad y transparencia que rigen la función pública, la cartera sanitaria resolvió avanzar de manera inmediata con la desvinculación del agente involucrado”, según informaron fuentes del Ministerio de Salud de la Nación.
Los sospechosos se hacían llamar “botineros”. “Es un tipo que le pasa plata a futbolistas, por lo general juveniles sin nada a cambio”, explicó uno de los detenidos cuando una de las víctimas le preguntó qué significaba ser “botinero”.
A partir de los chats que los investigadores pudieron recuperar, uno de los “botineros” le ofreció a una víctima una “comisión” si le conseguía más futbolistas que lo aceptaran como botineros.
“Vos les contás de mí y si me aceptan te ganás 3000 por cada uno que me acepte como botinero”, le escribió uno de los sospechosos a una de las víctimas, según consta como prueba en la investigación.