Gimnasia - Racing: el golazo olímpico de Nicolás Barros Schelotto, con un zurdazo espectacular
Nicolás Barros Schelotto es zurdo, picante, ahora pidió la camiseta número 10 y, la verdad, tiene a quien salir: es el hijo de Guillermo, el ídolo de Gimnasia y símbolo de Boca. El mediocampis...
Nicolás Barros Schelotto es zurdo, picante, ahora pidió la camiseta número 10 y, la verdad, tiene a quien salir: es el hijo de Guillermo, el ídolo de Gimnasia y símbolo de Boca. El mediocampista, de 19 años, es una de las atracciones del Lobo, que se presenta en sociedad en el torneo Apertura frente a Racing, en el Bosque.
El otro polo atractivo del equipo platense es Nacho Fernández, de 36 años, en la otra frontera en el campo de juego y a nivel experiencia.
Un partido es de alto riesgo: la Academia, finalista en el Clausura pasado, es uno de los candidatos naturales. Jugaba mejor, disponía de la pelota, hasta que el pibe creó una fantasía que excede el marco doméstico. De su obra de arte ya se habla en las redes sociales y a nivel internacional. Una locura.
Van 9 minutos, córner para Gimnasia. El volante acomoda la pelota, le da una rosca inesperada y el vuelo va por encima de Facundo Cambeses, un enorme arquero y uno de los preferidos de Lionel Scaloni en las últimas convocatorias en la selección.
No tuvo ni una mínima responsabilidad. No sólo se trata de un golazo: viaja rumbo a ser uno de los mejores del campeonato. Y apenas va una fecha...
Barros Schelotto es un mediocampista zurdo, debutó contra Estudiantes en el clásico platense (derrota por 2-0). Ingresó desde el arranque, lo mismo que en la victoria ante River (1-0), que además contó con el plus anímico de ese final en el que el arquero Insfrán le desvió el penal a Miguel Borja.
¡¡LOCURA ABSOLUTA EN EL BOSQUE!! ¡¡GOLAZO OLÍMPICO DE NICO BARROS SCHELOTTO PARA EL 1-0 DE GIMNASIA ANTE RACING!! pic.twitter.com/cfZxOyOvMS
— SportsCenter (@SC_ESPN) January 24, 2026Y en su tercer encuentro debió medirse contra su papá, en un 2-0 del Lobo contra Vélez. Con la camiseta número 17, tuvo un tiro libre a los 20 minutos del primer tiempo que se fue cerca del palo derecho de Marchiori.
Y participó de la recuperación de la pelota en la acción que luego Quiroz fue amonestados por una falta sobre Panaro. El mismo ejecutó un “penal con barrera” pero su remate rebotó en la formación fija rival; sin embargo, esa segunda jugada finalizó en una gran atajada de Marchiori ante Panaro.
Su nivel creció en cada partido. Y lo de este sábado de verano, en el arranque del Apertura, confirma la teoría: es el hijo pródigo. Zurdo, es cierto, pero con la misma chispa y personalidad.
La gente se pellizcaba: nadie lo podía creer. Incluso, algunos fanáticos amagaron con llorar: Gimnasia genera ese tipo de sensaciones.