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Guerra de calificadoras por la nota a la Argentina

La deuda argentina quedó bajo el análisis de las grandes calificadoras de riesgo. Los avances que hubo en la estabilización de la macroeconomía llevaron a Fitch Ratings a subirle la nota al pa...

La deuda argentina quedó bajo el análisis de las grandes calificadoras de riesgo. Los avances que hubo en la estabilización de la macroeconomía llevaron a Fitch Ratings a subirle la nota al país, pero el análisis chocó de frente con la cautela de Moody’s sobre que haya una continuación de estas políticas. Se trata de una pulseada que pone de manifiesto la delgada línea que separa la consolidación fiscal de los últimos tres años versus los fantasmas del default que pesan sobre el historial local.

Luego de ocho años en el olvido, el martes por la noche Fitch Ratings decidió aumentar la calificación crediticia del crédito soberano de ‘CCC+’ a ‘B-’, con una perspectiva estable. Para esta institución, el país logró una “mejora estructural” en sus balances fiscales y externos, impulsada por un programa de reformas que ganó tracción legislativa y un mandato presidencial que se vio fortalecido tras las elecciones legislativas de octubre pasado. Es un rango de nota que la Argentina no tenía desde 2018.

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Desde la calificadora de riesgo también destacaron que hay mejores perspectivas para la acumulación de reservas internacionales y que tienen la expectativa de que el Gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda. “La calificación se ve limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles crisis de confianza, a las que la Argentina ha sido particularmente vulnerable, así como por una alta inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica”, advirtió.

Justamente, en este último diagnóstico se apoya Moody’s para continuar con la cautela. Durante un encuentro que organizó la firma este miércoles, deslizó que por el momento no convalidará una mejora en la calificación de la deuda argentina, cuando es una de las que tiene mayor predicamento en el mercado. También falta la visión de Standard & Poor’s (S&P), como para animar a los fondos institucionales globales a posicionarse en la Argentina.

Para Jaime Reusche, vicepresidente y senior credit officer de la calificadora estadounidense Moody’s, todavía está el riesgo vinculado a las elecciones de 2027 y el financiamiento de los vencimientos en dólares del año que viene. “La confianza de que estas políticas van a continuar es clave para la calificación. Y sería prematuro subir la calificación si no hay certeza de continuidad en las políticas”, afirmó.

La historia condena a la Argentina. Con nueve defaults sobre su espalda, la confianza es algo que le cuesta reconstruir, una visión que comparten incluso dentro del propio Gobierno. El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió en diciembre que esperaba que el riesgo país estuviera cerca de los 300 puntos básicos para ese entonces.

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“Quiere decir que evidentemente no hay credibilidad. Siempre hay trabajo por hacer, pero la credibilidad es muy difícil. La Argentina hace décadas dilapidó la credibilidad y recuperarla no es fácil”, acotó.

Hasta ahora, el riesgo país tocó piso a finales de enero en 484 puntos, mientras que actualmente se ubica en torno a los 515 puntos básicos.

Para los analistas de Facimex Valores, la mejora de la calificación por parte de Fitch Ratings amplía el universo de inversores en activos argentinos, aunque admitieron que por el momento “no gatillaría” flujos significativos. “No hay que perder de vista que la calificación compuesta entre las distintas calificadoras puede ser una restricción para que los fondos extranjeros sumen exposición a la Argentina”, explicaron.

Con la calificación de Fitch en B-, todavía la deuda argentina tiene una nota de CCC+ por parte de S&P y la de Moody’s está ubicada en Caa1. Es decir, la calificación media del país sigue siendo de CCC+. Para Facimex, para que los fondos sumen exposición a la Argentina con “contundencia”, es necesario que S&P eleve la calificación a B- o Moody’s la suba a B3.

“Si bien el upgrade de Fitch Ratings implica una menor percepción de riesgo en el corto plazo y constituye una señal positiva para el mercado, el país continúa enfrentando restricciones relevantes. En este contexto, la mejora representa más un primer paso hacia la normalización que un cambio estructural en el acceso al financiamiento internacional, manteniendo a la Argentina aún lejos del grado de inversión y con el desafío de consolidar estas tendencias para avanzar dentro de la categoría ‘B’ hacia niveles más altos de calificación“, sumó Gustavo Araujo, head of Research de Criteria.

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De todos modos, está la expectativa de un cambio. Habrá dos agencias calificadoras que visitarán Buenos Aires en las próximas semanas, por lo que el mercado está pendiente de las señales que surjan, y ya empezó a descontar la posibilidad de que haya una mejora de rating por parte de otra institución.

“De confirmarse, esto representaría una señal positiva clara para los bonos soberanos, que recientemente tuvieron un desempeño inferior pese a la mejora del panorama macroeconómico”, analizó Federico Filippini, de AdCap Grupo Financiero.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/guerra-de-calificadoras-por-la-nota-a-la-argentina-nid07052026/

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