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¿Hoy no hay fútbol? No, y por eso es buen momento para hacer un balance que da súper positivo, salvo por la gran mancha

ATLANTA (enviado especial).- Ya no queda nada. O, mejor dicho, falta lo más importante. Y hoy, ante la dolorosa abstinencia de fútbol -no habrá partidos por primera vez desde que el 11 de...

ATLANTA (enviado especial).- Ya no queda nada. O, mejor dicho, falta lo más importante.

Y hoy, ante la dolorosa abstinencia de fútbol -no habrá partidos por primera vez desde que el 11 de junio pasado se jugó el encuentro inaugural en Ciudad de México- es un buen momento para hacer un balance. Y el balance es más que positivo.

Para la selección argentina porque sigue en carrera y acababa de regalarnos una remontada histórica. Y para los amantes del fútbol porque el torneo, pese a las dudas iniciales ante una sede poco futbolera, es un éxito. Estadios llenos, grandes partidos, estrellas que no paran de hacer goles y mucho show.

¿Se puede pedir algo más? Sí: evitar intervenciones políticas groseras, como la del presidente Donald Trump, que pidió, y logró, que le levantaran la suspensión al goleador estadounidense Folarin Balogun.

Durante 27 días seguidos el mundo vivió una vertiginosa maratón de partidos del Mundial 2026, el más grande y extenso de la historia. Ya se jugaron 96 de los 104 encuentros. Visto en perspectiva, ya se consumió el 90 por ciento de la copa, aunque ahora las etapas definitorias, con los cuartos de final, semifinales y final, marcarán la mayor atención en el evento global más importante.

Entre los ocho mejores del torneo quedaron cuatro campeones del mundo. Tras la sufrida victoria ante Egipto, Argentina buscará revalidar las credenciales de campeón del mundo. Primero deberá pasar a Suiza, el sábado en Kansas City. Del mismo cuadro llegan Inglaterra y Noruega. En una hipotética final, del otro lado están dos de las favoritas, España, que jugará contra Bélgica, y Francia, que lo hará ante Marruecos.

Hubo candidatos que se fueron antes de tiempo, como Brasil, Alemania, Países Bajos y Portugal.

También, en las primeras cinco fechas disputadas cuatro goleadores marcaron 28 goles. Una cifra inédita a esta altura de la competencia. Las figuras respondieron en gran nivel. Desde la leyenda Messi (goleador hasta el momento con 8 tantos) y el francés Kylian Mbappé (7) hasta el noruego Haaland (7) y el inglés Harry Kane (6).

Por primera vez hubo tres países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá. Los tres se despidieron en octavos de final.

Colombia, que quedó eliminada por penales en octavos de final frente a Suiza, fue la única selección que debió jugar en los tres países. Disputó sus dos primeros partidos en México, luego otros dos en Estados Unidos (Miami y Kansas) y cerró su participación en Canadá. En total, recorrió más de 17.000 kilómetros, distancia suficiente para viajar desde Buenos Aires hasta Japón.

En 27 días, 1248 jugadores de 48 selecciones jugaron 96 partidos en 16 ciudades.

De las 8 selecciones clasificadas a cuartos de final, 6 pertenecen a la UEFA, 1 CAF y 1 a la Concacaf.

Records de Messi

Hasta ahora se marcaron un total de 280 goles durante la fase de grupos, dieciseisavos y octavos de final, con una media de 2,9 tantos por partido. Lo que se transformó en un nuevo récord para los Mundiales En Qatar se anotaron 172 goles en 64 partidos disputados, una media de 2,7 tantos por encuentro.

Lionel Messi hizo historia al convertirse en el primer jugador en marcar en ocho partidos mundialistas consecutivos. También se transformó en el máximo goleador de todos los tiempos en la historia del torneo, con 21 goles. De cerca lo sigue el francés Kylian Mbappé, con 19 goles, en la tabla histórica. Cuando ambos llegaron a esta Copa del Mundo hace un mes, el alemán Miroslav Klose era el máximo artillero en la historia de los Mundiales, con 16 goles. Messi tenía 13 y Mbappé, 12.

Messi también fue el jugador más veterano en marcar un hat-trick, con 38 años y 357 días, superando a Cristiano Ronaldo, que tenía 33 años y 130 días cuando marcó tres goles contra España en 2018.

Estadios llenos

La FIFA rompió el récord de entradas vendidas y los estadios estuvieron siempre colmados, incluso en partidos de primera ronda con selecciones poco representativas. La infraestructura, que en Estados Unidos ya estaba de pie, es otro de los grandes hitos de este Mundial. Estadios como el de Dallas y Atlanta, que albergarán las dos semifinales, son techados y refrigerados.

La FIFA puso a la venta un total de 6,8 millones de localidades para los 104 encuentros. Hubo un lleno del 99.7% de las localidades disponibles y se registró un promedio de 64.508 espectadores por partido, según informó la FIFA.

El 25 de junio pasado, cuando recién se habían jugado 44 partidos, se superó el récord histórico de asistencia de 3.5 millones establecido en el Mundial de Estados Unidos 94. La FIFA también registró esa jornada como la mayor asistencia en un solo día, con 426.834 espectadores en seis partidos.

Estados Unidos, México y Canadá no tuvieron que construir ninguno de los 16 estadios sede para este torneo. Sí encararon remodelaciones para ajustarse a los estándares de la FIFA. La infraestructura ya estaba montada alrededor de los recintos, ya que son la casa de equipos de fútbol americano o de fútbol.

Las semifinales se jugarán en dos estadios donde ya se presentó Argentina. El de Dallas, con capacidad para 70.649 espectadores, y el de Atlanta, con capacidad para 68.239 espectadores. El estadio Nueva York Nueva Jersey, que albergará la final del próximo 19 de julio, tiene 80.663 asientos disponibles.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se jactó de los estadios llenos y describió el torneo como el “evento más exitoso de la historia”. “Los estadios están llenos, las ciudades están llenas, el ambiente es magnífico”, dijo.

Audiencia

El fenómeno que generó el Mundial y en especial la selección de Estados Unidos en el público quedó reflejado en el interés de la audiencia. El partido del lunes en el que los locales quedaron eliminados por Bélgica en los octavos de final se convirtió en la transmisión de fútbol más vista en la historia del país.

Fox, la cadena dueña de los derechos de transmisión en inglés, informó que 30 millones de personas en promedio vieron el el encuentro, con picos de 36,8 millones de espectadores. Ese día se superó el récord anterior, que también ostentaba un partido de los locales, el de los dieciseisavos de final contra Bosnia y Herzegovina, que lo vieron 26,4 millones de personas.

Para comparar, las Finales de la NBA del mes pasado entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs registraron una media de 20,6 millones de espectadores en ABC y ESPN. El crecimiento del fútbol ha sido vertiginoso en los Estados Unidos gracias al Mundial. Aunque la audiencia todavía está lejos del deporte más popular, el fútbol americano.

El Super Bowl del año pasado entre los Philadelphia Eagles y los Kansas City Chiefs promedió 127,7 millones de espectadores.

Según publicó la FIFA, en EE.UU., las búsquedas de “Copa del Mundo” en TikTok han aumentado más de un 300 % desde el inicio del torneo.

La gran mancha

Entre tantos puntos positivos, la mancha que significó la intervención de Donald Trump y la vergonzosa resolución de la FIFA de quitarle la suspensión al goleador estadounidense Folarin Balogun horas antes del choque por los octavos de final, se recordará por años.

El domingo, un día antes de la definición entre Estados Unidos y Bélgica en Seattle, la FIFA decidió que la figura de EE. UU. podría jugar el partido del día siguiente, pese a haber sido expulsado.

El mandatario norteamericano reconoció que él mismo llamó a Infantino para interceder. Sus argumentos fueron tan flojos como vergonzosos. “Lo único que hice fue pedir una revisión porque no creía que fuera falta”, dijo Trump. La UEFA acusó a la FIFA de “cruzar una línea roja” y criticó a la decisión como “incomprensible e injustificable”.

Infantino es estrecho aliado de Trump. Durante el sorteo del año pasado le entregó un polémico premio “Por la paz” y ahora lo invitó a entregar la copa del mundo al campeón, el próximo 19 de julio en Nueva Jersey Nueva York.

La FIFA quedó sometida a recibir quejas y apelaciones de las confederaciones que consideren injusta cualquier suspensión.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/hoy-no-hay-futbol-no-y-por-eso-es-buen-momento-para-hacer-un-balance-que-da-super-positivo-salvo-la-nid08072026/

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