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La historia de Ramiro González, el comediante cubano que logró el sueño americano en Miami: “Es un punto de encuentro para los latinos”

Cuba es una isla cuyo estilo de vida entrelaza tradiciones con su contexto histórico. Ese día a día, va acompañado del humor, una actitud presente tanto en una casa a oscuras como durante una c...

Cuba es una isla cuyo estilo de vida entrelaza tradiciones con su contexto histórico. Ese día a día, va acompañado del humor, una actitud presente tanto en una casa a oscuras como durante una caminata por el Malecón con vista al mar Caribe. Esta forma de enfrentar cada situación forjó a Ramiro González, un humorista que encontró en la comedia un camino que lo impulsó a buscar su sueño en Estados Unidos.

La crianza de Ramiro González en Cuba y sus fuentes de inspiración

González nació en la Isla de la Juventud, al suroeste de Cuba, y es el mayor de cinco hermanos. A lo largo de su infancia, el humor estuvo presente en todas las reuniones familias y, hasta hoy, considera que es el menos gracioso en su casa.

“Cuando estamos en las reuniones familiares, yo no tomo el centro de atención. Lo que hago es escucharlos a y disfrutarlos porque son muy chistosos“, dijo en diálogo con LA NACION.

Con esta premisa, el comediante remarca que los cubanos utilizan los chistes o el doble sentido para “suplir las carencias” en la isla como los cortes de luz y la falta de comida.

“Por nuestra situación política y a todo lo que ha pasado en Cuba, buscamos suplir todo con el humor. Se va la luz y decimos: ‘¡Ay, qué rico, se fue la luz!’. ¿Sabes? Lo tomamos así en broma”, señaló.

Con la filosofía de su familia como base, encontró múltiples fuentes de inspiración cubanas que le ayudaron a descubrir su propio estilo de humor. Entre ellos, los casetes prohibidos de Guillermo Álvarez Guedes y el programa radial Alegría de Sobremesa.

“En todas las casas había un cassete de Guillermo Álvarez. Recuerdo que de niño eso escuchaba sus chistes y yo entendía que con eso los mayores se reían“, relató.

Luego agregó: “Entonces, tú eras un niño y decías: ‘Claro, si me aprendo este cuento, hoy lo digo en una fiesta y los mayores se van a reír’. Fue así como empezó mi comedia".

El primer contacto de Ramiro González con la comedia

Con sus referencias presentes, decidió apostar a su humor mientras estudiaba Ingeniería Informática en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI). En ese tiempo participó en los “festivales de artistas aficionados” donde presentó monólogos de 20 minutos.

"Empecé a formar parte de estos festivales y utilicé todas mis inspiraciones. De hecho, cuando yo empecé mis primeros minutos, diez eran escritos por mí y los otros minutos eran chistes que no eran míos“, recordó.

Para Ramiro, la capital de Cuba funcionaba como un centro donde se “filtraba” información que no estaba disponible en su pueblo natal. Este fenómeno le permitió conocer sobre el programa español El Club de la Comedia, y las ferias de libros donde compraba obras de otros humoristas.

“En Cuba todos los años se hacía un festival de humor que se llama Aquelarre. En ese evento, los grupos presentaban sus monólogos y luego se seleccionaban los que eran premiados para llevarlos a formato de texto“, recordó.

Mientras se presentaba en los festivales, trabajaba como ingeniero informático y su esposa como profesora universitaria. Al ver que sus ganancias eran limitadas en la isla, la pareja toma la decisión de emigrar a Uruguay en 2017.

Su salida de Cuba y el primer destino: Uruguay

Cuando Ramiro llegó al país sudamericano, experimentó un cambio significativo al tener acceso a internet ilimitado, algo con lo que no contaba en la isla. Esto le permitió descubrir un “nuevo mundo” en la comedia.

Uno de esos hallazgos fue el stand-up, un formato del cual quedó encantado por la capacidad que tiene el comediante de establecer una conversación con desconocidos y romper la “cuarta pared”.

“Hasta este momento, en mi vida yo había visto monólogos, así que no me sabía que había una forma de arte donde tú podías establecer una conversación”, dijo González. “Eso me gustó mucho porque es muy rico el tener algo preparado y estar pendiente de si se rompe un vaso o si alguien se levanta y quiere ir al baño”.

Para aplicar este formato en sus shows, se inscribió en un curso en el Comedy Bar impartido por Nico Duarte, donde comenzó a ver la comedia como un oficio. Con esta base, realizó sus primeros stand-ups marcado por algunas dificultades, como su velocidad al hablar y sus referencias culturales.

“Nosotros los cubanos somos como los minions. Hablamos y nos entendemos entre nosotros nada más. Ese fue el primer reto que encontré”, señaló. “Lo otro que me golpeó fueron las referencias, ya que yo usaba (dibujos) animados o bandas cubanas que nadie entendía”.

Pese a las circunstancias, logró consolidar sus primeros pasos en Montevideo, al punto de abrir el show de la comediante Gippio en el Under Movie, el escenario de stand-up más importante de Uruguay.

En busca del sueño americano: su segunda migración a Estados Unidos

El éxito que cosechó González en Uruguay lo impulsó a probar nuevas oportunidades económicas en Estados Unidos. Al principio, se mudó a Seattle con la intención de trabajar en las “Big Tech” como ingeniero.

No obstante, durante la pandemia, se mudó a Miami para dedicarse en su totalidad a la comedia y “entretener a la gente”. “El humor es algo que nos une a todos”, dijo.

Para adentrarse en la escena humorística de la ciudad, comenzó a estudiar a su público objetivo. En ese proceso, conoció el trabajo de comediantes latinos como Led Varela y Angelo Colina en los comedy clubs estadounidenses.

Tras su estudio, se integró a la escena como telonero de comediantes para nutrirse de sus audiencias. Entre las experiencias que más lo marcaron hubo un show en Nueva York con Colina, donde le impresionó la diversidad del público, donde había brasileños y estadounidenses.

“Ese show para mí fue un antes y un después, porque vi allí personas de tantas nacionalidades. Incluso había gringos (alusión a los estadounidenses) que estaban ahí porque querían aprender a hablar español“, remarcó. “Entonces yo dije: ‘Que sabroso juntar gente de tantos lados y tratar de comunicarte con todos’“, agregó.

Esta diversidad cultural transformó su comedia en una más inclusiva para todos los latinos. Para llegar a ese público, investigó cada jerga para conectar con cada uno.

“Yo ya sé que mi chiste sobre un ventilador tiene que entenderse para todos. ¿Para los dominicanos como se dice? Abanico ¿Y en Colombia? Ventilador, igual. Esa forma te cambia la cabeza porque te vas vinculando con el público", dijo.

Cuál es el próximo paso de Ramiro González

Tras su paso por Cuba y Uruguay, el camino de Ramiro se asentó en Miami. En la actualidad, realizará shows mensuales en la ciudad y mantiene una gira junto al comediante venezolano Abelardo.

De igual modo, cofundó Latinos Comedy, un showcase que se presenta en el Real Café junto a otros tres comediantes cubanos (Manu, Albertico y Ailin). Esta dinámica permite que la audiencia tenga la oportunidad de ver diferentes monólogos en pocos minutos.

“La idea es que el público vea a varios comediantes en la misma noche. Por ejemplo, un humorista hace diez minutos, y el otro realiza 12 o 13. De esa manera, cuando se van, lograron escuchar hasta cinco personas”, explicó sobre la premisa de Latinos Comedy.

Como objetivo a corto plazo, prevé establecer y consolidar una gira de su propio show unipersonal por Estados Unidos. Luego de concretar esto, busca extender sus monólogos a Europa y América Latina.

Cada uno de estos anhelos responden a la misión de ese Ramiro que escuchaba cassetes prohibidos de Álvarez Guedes en la casa de su infancia y al de sus primeros shows en Uruguay: el uso de la risa como punto de inflexión en la vida cotidiana.

“La comedia está siendo punto de encuentro para muchos latinos. Antes uno se sentía solo porque vive en un lugar aislado. Pero ahora, la persona tiene la oportunidad de encontrarse con la llegada de su comediante favorito a su ciudad. “Lo importante es que nos juntemos todos y reírnos, porque todos tenemos algo de qué reír”, agregó Ramiro, cuya filosofía risueña marca sus pasos en cada uno de sus shows.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/florida/la-historia-de-ramiro-gonzalez-el-comediante-cubano-que-logro-el-sueno-americano-en-miami-es-un-nid24042026/

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