Los podólogos coinciden en que el peso puede reducir la vida útil de unos tenis en apenas 200 millas
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Especialistas en salud del pie explicaron la frecuencia con la que los corredores deben renovar su calzado deportivo para evitar molestias físicas. El desgaste gradual de la amortiguación y del soporte interno altera la estructura de los tenis antes de mostrar daños visibles en el exterior.
Qué dicen los podólogos sobre la vida útil de las zapatillas deportivasLos médicos especialistas coincidieron en que el kilometraje acumulado constituye el parámetro más claro para retirar un par de tenis. “En general, un calzado para correr debería durar entre 300 y 500 millas (482 a 804 kilómetros)”, afirmó el doctor Dietmar Walter, jefe de podología en Stride Soles, en sus declaraciones a NBC News.
Sin embargo, el especialista detalló que la durabilidad exacta varía en función del peso corporal, la superficie de entrenamiento y el modelo del calzado. “Veo a muchos pacientes de más de 200 libras (90 kilos) a quienes sus tenis les duran solo 200 millas (321 kilómetros), mientras que a alguien de menos de 140 libras (63 kilos) le pueden durar más de 550 millas (885 kilómetros)”, señaló.
En ese marco, el experto evidenció el impacto de la masa corporal sobre los materiales de soporte del calzado. Por esta razón, los médicos destacaron la importancia de atender las sensaciones físicas del corredor junto con el cómputo de la distancia recorrida sobre el terreno.
Frecuencia recomendada para reemplazar el calzado deportivo, según los expertosLa recomendación general de los podólogos fija el reemplazo de las zapatillas entre las 300 y las 500 millas de uso. No obstante, diversos factores pueden modificar este rango en la práctica diaria.
Las carreras sobre asfalto u hormigón aceleran el desgaste de la amortiguación por la escasa flexibilidad de la superficie para absorber el impacto. En cambio, las cintas de correr resultan más afables con la estructura del calzado gracias a la consistencia y a la amortiguación propia de la superficie de la máquina.
Por su parte, las personas que corren con alta frecuencia acumulan millas a mayor velocidad y requieren reemplazos en lapsos más breves. Esta necesidad no responde a una técnica diferente de carrera, sino al uso habitual del equipamiento deportivo en sus rutinas semanales.
Señales que indican la necesidad de cambiar las zapatillasLa aparición de molestias repentinas es una primera alerta antes de alcanzar un kilometraje determinado en la zapatilla. “Un buen signo de que sus tenis necesitan reemplazo es si comienza a tener dolores inesperados, como tendinitis de Aquiles, periostitis tibial o dolor en la fascia plantar”, explicó a NBC la doctora Milica McDowell, especialista en fisioterapia.
Además de los síntomas corporales, el examen del calzado revela el deterioro de sus componentes esenciales de protección. Un primer punto de inspección comprende la entresuela, cuya compresión o presencia de estrías y desgaste desigual indica el fin de su vida útil.
El tipo de superficie sobre la que se corre genera un desgaste en las zapatillasUn segundo indicador se ubica en la parte trasera interior de la zapatilla, justo donde apoya el talón de Aquiles. Si esa zona presenta roturas o falta de tela, el pie pierde su sujeción firme durante la actividad deportiva.
Finalmente, la revisión de la suela de goma inferior permite verificar la pérdida de tracción y de relieve de la superficie. La visibilidad de la espuma a través de la base o la ausencia de dibujo en la suela confirman la necesidad de adquirir un nuevo par.