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Riesgo país: los motivos económicos y externos por los que no logra perforar los 400 puntos

Desde principios de julio, el riesgo país oscila entre los 400 y los 430 puntos básicos, y no consigue perforar ese umbral. ¿Es posible que pueda seguir bajando? Los analistas coinciden en que l...

Desde principios de julio, el riesgo país oscila entre los 400 y los 430 puntos básicos, y no consigue perforar ese umbral. ¿Es posible que pueda seguir bajando? Los analistas coinciden en que la tendencia bajista se frenó porque el indicador llegó a un cierto piso. Sostienen que una futura compresión se dará de forma gradual en función de las señales positivas que muestre la economía, el horizonte político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y el contexto internacional.

En lo que va del año, el indicador elaborado por JP Morgan acumula una caída de 132 unidades (-23,5%). De esa forma, el riesgo país se ubica en niveles que no se veían hace ocho años, desde 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri. El pasado 10 de julio tocó los 402 puntos, un mínimo en la gestión de Javier Milei, pero no logra posicionarse por debajo de los 400.

El viceministro de Economía, José Luis Daza, celebró este miércoles la mejora de calificación crediticia otorgada por Moody’s y estimó que podría impulsar al indicador a perforar la barrera de los 400 puntos. “Ese es el objetivo: al avanzar, el riesgo país debería bajar a 300 puntos base”, indicó en declaraciones radiales. De esa forma, el país estaría en niveles similares a otras naciones con rating B-. Sin embargo, la respuesta del mercado a la noticia fue moderada: el indicador cedió 11 unidades (-2,6%) y se ubicó en los 410 puntos. Al día siguiente, se disparó 27 unidades hasta los 437 puntos (+6,6%), afectado por el contexto internacional.

Desde el equipo de research de Puente señalaron que Moody’s fue la tercera calificadora de riesgo en ubicar a la Argentina en la categoría B-. Como el ajuste ya se había descontado tras las decisiones de Fitch Ratings y S&P Global meses atrás, “el nuevo nivel de calificación ya estaba incluido en el precio de los bonos”.

Por su parte, Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, destacó la baja del riesgo país en los últimos meses, pero observó que su freno cerca de los 400 puntos refleja “el límite de lo que el mercado está dispuesto a descontar solo con buenos fundamentos”, es decir, las señales de la economía que dan confianza a los inversores sobre la solvencia y capacidad de pagar deudas del país, con su historial de defaults. Si bien gran parte de su compresión ocurrió en los títulos de corto y medio plazo de la curva soberana, en el tramo largo “la pendiente sigue más empinada” porque “el mercado todavía no termina de convalidar la sostenibilidad del programa económico más allá de 2027”.

El analista señaló que la incertidumbre de cara a las elecciones presidenciales del año que viene se basa en si las reformas actuales podrán sobrevivir a un cambio de gobierno, aunque la expectativa del mercado es que haya una reelección de Javier Milei. “Mientras esa duda exista, el riesgo país tiene un piso que ningún dato fiscal, por bueno que sea, puede perforar solo”, advirtió.

A esto se le suma “un contexto financiero externo menos generoso”, marcado por tasas de interés más altas en los bonos estadounidenses a largo plazo, lo que le resta atractivo a los títulos de países emergentes. En el caso puntual del país, su perfil de vencimientos en 2027 ronda los US$31.000 millones, “un monto que exige que el mercado externo esté genuinamente abierto para la Argentina, no solo optimista al respecto”.

En esa línea, el economista Martín Polo coincidió en que el riesgo país tocó un “piso” y que su tendencia bajista será “más moderada” a partir del impacto de la compraventa de activos de cara a las elecciones y un entorno internacional “más complejo”. Y advirtió: “Ahora lo que puede hacer bajar el riesgo país un poquito más agresivamente es que los datos de actividad y sociales vengan un poquito mejor”.

“Para llegar a 300 puntos, deberíamos ver una macroeconomía más amiga de la actividad, que mejore mucho más los salarios y que el buen humor que te puede generar la desinflación llegue”, determinó Polo. En ese sentido, hizo hincapié sobre el último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publicó el Indec este miércoles, el cual mostró un comportamiento “en serrucho” porque “la economía no está despegando en todos los sectores”. “Vamos a ver si en el segundo y tercer trimestre la actividad repunta más rápido”, señaló.

Pedro Siaba Serrate, head of Research & Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI), explicó que el reinicio de las tensiones en Medio Oriente, que “le puso un piso a la baja de la inflación en Estados Unidos” y la fuerte demanda de capital impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial presionan al alza las tasas de interés reales en ese país. Esto reduce el atractivo relativo de los activos de economías emergentes ―como la Argentina― frente a opciones más seguras.

Si bien todavía el promedio de los países con calificaciones de crédito B- más líquidos rinde entre 70 y 95 puntos básicos por debajo de los títulos soberanos, consideró “lógico” que esa brecha se vaya achicando y los rendimientos puedan ir acercándose, siempre y cuando las compras de divisas del Banco Central (BCRA) persistan y se consolide un incremento efectivo de las reservas netas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/riesgo-pais-los-motivos-economicos-y-externos-por-los-que-no-logra-perforar-los-400-puntos-nid24072026/

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