Toyota entregó el papamóvil que usará León XIV en su visita a la Argentina
En el marco de la próxima visita apostólica del Papa León XIV a la Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre, Toyota Argentina presentó formalmente una de las dos camionetas Hilux especial...
En el marco de la próxima visita apostólica del Papa León XIV a la Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre, Toyota Argentina presentó formalmente una de las dos camionetas Hilux especialmente adaptadas y donadas para los traslados del sumo pontífice en Buenos Aires y Córdoba.
La presentación del vehículo que prestará servicio en la capital se realizó en el concesionario Kansai ante la presencia del Nuncio Apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, en representación de la Santa Sede. Asimismo, la segunda unidad ya fue trasladada a la provincia de Córdoba, donde permanece en custodia de la Gendarmería Nacional hasta el inicio de las actividades oficiales.
Ambos Papamóviles fueron construidos sobre la base de unidades Toyota Hilux fabricadas en la planta industrial de Zárate, provincia de Buenos Aires, siguiendo los requerimientos especificados por el Vaticano. Para llevar a cabo la transformación vehicular, la automotriz trabajó en conjunto con Vallé Equipamientos, empresa con 70 años de trayectoria en carrozado vehicular que cuenta con sedes en Buenos Aires y Córdoba, y posee certificación de Toyota Motor Corporation en Japón.
La logística y articulación del proyecto involucraron a diversos actores clave de la cadena de valor de la marca. La empresa Furlong estuvo a cargo del transporte confidencial de los vehículos al tiempo que el concesionario Kansai actuó como nexo institucional con la Santa Sede y la Conferencia Episcopal Argentina, además de asumir la asistencia logística para la agenda en Buenos Aires.
Desde la compañía expresaron su orgullo por el hecho de que un producto representativo del entramado productivo local haya sido elegido para acompañar al Sumo Pontífice en su recorrido por el país. La Hilux es el vehículo más vendido del mercado argentino y se prepara para recibir a su nueva generación.
Una visita después de casi cuatro décadasLa llegada del pontífice se concretará 39 años después de la última visita de Juan Pablo II a la Argentina. El papa polaco visitó el país en dos oportunidades: en junio de 1982, durante la guerra de Malvinas, y en abril de 1987, con motivo de la primera Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Buenos Aires.
Para recibirlo en 1982, el Automóvil Club Argentino (ACA) se encargó de fabricar el vehículo oficial que trasladó a Juan Pablo II. Para ello, tomó como punto de partida una Ford F-350 modelo 1981 que hasta entonces se desempeñaba como grúa de auxilio de la institución.
Los trabajos se realizaron en apenas cuatro días, mediante jornadas ininterrumpidas durante las 24 horas. La intervención consistió en quitar el mecanismo de grúa de la parte trasera y reemplazarlo por una cabina cerrada, diseñada de acuerdo con las exigencias de seguridad del Vaticano y provista de cristales antibalas. Las medidas de protección cobraron especial relevancia luego del atentado que el pontífice sufrió en Roma en mayo de 1981.
En su siguiente visita, que tuvo lugar entre el 6 y el 12 de abril de 1987, Juan Pablo II se trasladó en vehículos fabricados en el país: los Renault Traffic y Chevrolet C-10.
Renault Argentina desarrolló una unidad sobre la base de una Traffic furgón largo, equipada con un motor naftero de 60 CV y una caja manual de cinco velocidades. La adaptación estuvo a cargo de operarios e ingenieros de la planta de Santa Isabel, en Córdoba. En la parte posterior se incorporó una estructura construida con perfiles de acero soldados y paneles de protección antibalas.
El habitáculo contaba con un asiento destinado al Papa y dos banquetas para sus acompañantes. Además, se estableció una altura máxima de aproximadamente 2,70 metros para permitir el transporte aéreo del vehículo. Juan Pablo II utilizó esta unidad durante su paso por Córdoba, y actualmente se encuentra preservada en el Museo de la Industria de esa ciudad.
Por su parte, SEVEL Argentina construyó otra unidad a partir de la carrocería de una Chevrolet C-10, que fue montada sobre el chasis más resistente de un camión liviano Chevrolet C-30. El vehículo tenía seis neumáticos con un tratamiento especial para prevenir pinchaduras y reventones. También fue acondicionado para la visita de 1987 y hoy integra el patrimonio del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, ubicado en Luján.