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Boca vs. San Pablo: una prueba de fuego para medir hasta dónde llega el equipo de Arruabarrena

En Boca no existen los partidos de ida y vuelta. Todos son definitivos. Y más en una situación como la actual: lleva tres años y medio sin títulos, casi 20 sin alegrías internacionales y atrav...

En Boca no existen los partidos de ida y vuelta. Todos son definitivos. Y más en una situación como la actual: lleva tres años y medio sin títulos, casi 20 sin alegrías internacionales y atraviesa un mes cargado de duelos decisivos por la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Torneo Clausura. Este martes, desde las 21.30, el conjunto de Rodolfo Arruabarrena abrirá ante San Pablo la serie de cuartos de final del certamen continental y tendrá varios desafíos en uno solo. Entre ellos, uno que se volvió recurrente en los últimos años: volver a ser competitivo frente a los equipos brasileños, convertidos en el gran verdugo de Boca después de una época en la que eliminarlos parecía casi una costumbre.

Boca lleva un invicto de 11 partidos. Desde el 0-3 ante Riestra, en el segundo encuentro del ciclo, el Xeneize no volvió a perder. Sin embargo, acumuló más empates que triunfos y esa racha, aunque le permitió mantenerse con vida en todos los frentes, todavía no terminó de instalarlo como candidato en ninguna. En el Clausura está séptimo, entrando con lo justo en la zona de playoffs; en la Copa Argentina eliminó por penales a Vélez, en un partido que mereció resolver antes pero que casi pierde sobre el final; y en la Sudamericana avanzó a paso firme, también favorecido por el cruce ante el humilde Recoleta de Paraguay, al que superó por un global de 7-1.

Pero ahora es tiempo de definiciones. De acá a fin de mes, Boca conocerá buena parte de su suerte en las tres competencias: afrontará la serie con San Pablo, el 27 de septiembre jugará ante Racing por la Copa Argentina y además disputará otras dos fechas del torneo local, antes de las últimas cuatro entre octubre y noviembre. Y, en ese contexto, cada partido cuenta.

Con Arruabarrena, Boca encontró una regularidad: por momentos juega bien, por otros cae en algunos baches, pero no pierde. Ahora tendrá enfrente a un rival de otro calibre, acaso el de mayor jerarquía desde el inicio del semestre. Un grande de Brasil que no atraviesa su mejor momento, pero que obligará al equipo a elevar la vara y que, además, tendrá la ventaja de definir la serie en el Morumbi.

El equipo de Dorival Júnior marcha décimo en el Brasileirao, a diez puntos de la zona de clasificación a la Libertadores y a ocho del descenso. Ganó apenas dos partidos en los últimos dos meses por el torneo local, aunque en la Sudamericana consiguió victorias ante Boston River y Flamengo. Y tendrá además a un viejo conocido de la Bombonera: Jonathan Calleri, uno de los puntos altos de Boca en la primera etapa de Arruabarrena, volverá al estadio por primera vez desde su salida del club en 2015.

Más allá del presente de San Pablo, el cruce también tiene un peso propio por los antecedentes. En los últimos tiempos, los brasileños se transformaron en un escollo para Boca, que históricamente supo protagonizar grandes gestas ante ellos, sobre todo durante la era de Carlos Bianchi. Pero con Juan Román Riquelme como dirigente, la historia fue bastante distinta a la que vivió como futbolista. Desde 2020, Boca disputó siete series de eliminación directa ante clubes de Brasil, con apenas dos clasificaciones y cinco caídas.

Avanzó por penales frente a Inter de Porto Alegre, en los octavos de final de la Libertadores 2020, y ante Palmeiras, también desde los 12 pasos, en las semifinales de la Copa 2023. En cambio, quedó afuera contra Santos en las semifinales de 2020; Atlético Mineiro, en octavos de 2021; Corinthians, en la misma instancia de 2022; Fluminense, en la final de 2023; y Cruzeiro, en los octavos de final de la Sudamericana 2024.

Para este compromiso, Arruabarrena recuperará una pieza clave: Leandro Paredes, quien dejó atrás una molestia muscular y, tras descansar ante Gimnasia de Mendoza, recuperará su lugar en el mediocampo. El que no estará disponible es Milton Delgado, quien continúa recuperándose de un desgarro y está en duda incluso para la revancha en Brasil, el martes de la próxima semana.

Las únicas incógnitas, entonces, pasan por la zaga central. Con Ayrton Costa todavía recuperándose de una distensión, hay dos lugares para tres nombres: Lautaro Di Lollo, Marco Pellegrino y Facundo Herrera.

El resto, en principio, sería con Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano y Lautaro Blanco en los laterales; Santiago Ascacibar y Tomás Belmonte como acompañantes de Paredes en el medio campo; Alan Velasco, que viene de convertir, otra vez en la posición que dejó vacante Tomás Aranda tras la fractura del peroné derecho; y Sebastián Villa y Miguel Merentiel en la delantera. Leonardo Flores, en tanto, volvería a comenzar en el banco.

La serie recién empezará este martes y tendrá otros 90 minutos en Brasil. Boca, de todos modos, sabe que necesita hacerse fuerte en la Bombonera. Por el momento del año, por la necesidad de volver a pelear por un título y por esa cuenta pendiente ante los brasileños, el partido servirá también para medir hasta dónde puede llegar el equipo de Arruabarrena.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/boca-vs-san-pablo-una-prueba-de-fuego-para-medir-hasta-donde-llega-el-equipo-de-arruabarrena-nid08092026/

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