Renovar el baño sin obra: lo que hay que saber sobre el microcemento
Los revestimientos continuos aplicados en baños dejaron de ser una curiosidad para convertirse en una opción cada vez más presente, sobre todo en refacciones. Parte del interés radica en la eno...
Los revestimientos continuos aplicados en baños dejaron de ser una curiosidad para convertirse en una opción cada vez más presente, sobre todo en refacciones. Parte del interés radica en la enorme posibilidad de renovar sin demolición que presentan. Materiales como el microcemento, el estuco y ciertos revoques pueden aplicarse directamente sobre azulejos existentes, lo que reduce tiempos de obra, evita escombros y simplifica el proceso.
A esa ventaja práctica se suma un efecto inmediato en el espacio. Al eliminar juntas y cortes visuales, paredes, pisos y, en muchos casos, mesadas y bachas se leen como una única superficie, más limpia y continua. El resultado suele ser un baño que se percibe más amplio, más ordenado y más fácil de mantener, ya que disminuyen los puntos donde se acumula suciedad.
Versátil como pocos materiales, este tipo de revestimientos no se limita a paredes y pisos, sino que puede extenderse a nichos o piezas hechas a medida. Disponibles en una enorme variedad de tonos que van del arena y beige hasta los grises más urbanos, se pueden personalizar hasta dar con el color que uno quiera.
Te compartimos algunos ejemplos en los que, acompañado de un buen diseño, el microcemento transforma por completo el espacio.
Antes de decidirAunque a simple vista parezcan fáciles de aplicar, estos sistemas requieren una ejecución cuidada.
Si no tenés un especialista, considerá que la superficie a revestir siempre debe estar bien preparada y que –en la mayoría de los casos– se incorpora una malla de refuerzo que ayude a evitar fisuras. A eso se suma la aplicación en capas finas y, sobre todo, un sellado final que garantice impermeabilidad, especialmente en zonas de ducha.
Importante: aunque muchas veces se los confunde, cemento alisado y microcemento son materiales y técnicas diferentes:
El microcemento es un revestimiento decorativo compuesto por cementos finos, resinas y aditivos. Se aplica en capas muy delgadas de 2 a 3mm aproximadamente, y tiene gran variedad de colores y terminaciones.
El cemento alisado es una mezcla de cemento, arena, agua y aditivos. Se aplica en una capa relativamente gruesa (generalmente varios centímetros). Se realiza durante la obra o una remodelación y forma parte del piso o superficie estructural.
Fondo neutro y piezas protagonistas“Creo que los espacios chicos piden austeridad de información. Por eso, unifiqué el revestimiento del baño en un mismo cemento alisado y el equipamiento es mínimo”, explica Andrea “Tana” Bones, artista y dueña de casa. En su baño, el microcemento color beige refuerza el protagonismo de la bañadera, recuperada con una pátina, y la obra en gran formato.
Con textura artesanal y mucha identidadEn esta casa en La Pedrera, de la actriz y artista Cala Zabaleta, el microcemento se hizo en tono desparejo. La ventana oval y el piso calcáreo suman identidad y rompen la uniformidad con un guiño más expresivo.
Continuidad y luzEl baño de la casa de Carla Falco, de Estudio Falco Arquitectos, y su marido, el constructor Martín Urruspuru, es una síntesis de su estilo austero y racionalista. Aquí, el revestimiento de microcemento suma calidez en un baño despojado.
Solución en pocos metrosEn el baño de este PH reformado por María Eugenia Bagnardi e Inés Coviello, socias de Estudio Cántaro Bardó, el microcemento alisado en pisos y paredes unifica y ordena visualmente un espacio de lo más compacto.