Violencia en el conurbano. Otra sucesión de sangrientos robos protagonizados por motochorros
El silencio de la noche fue interrumpido de golpe. De pronto solo se escucharon disparos. Diecisiete balazos. Después, gritos. “¡Ayuda por favor! ¡Amiga, amiga! ¡La mató!”, exclamó un lad...
El silencio de la noche fue interrumpido de golpe. De pronto solo se escucharon disparos. Diecisiete balazos. Después, gritos. “¡Ayuda por favor! ¡Amiga, amiga! ¡La mató!”, exclamó un ladrón mientras, herido, escapaba. Se refería a su cómplice, que agonizaba a pocos metros. Segundos antes, ambos delincuentes habían intentado robarle la moto a un oficial de la Policía de la Ciudad que circulaba por las calles de La Matanza y se defendió a los tiros del ataque de los motochorros.
Sucedió anoche cerca de las 23.30 en la localidad de González Catán, La Matanza. La motochorra llegó muerta al Hospital General de Agudos René Favoloro, donde había sido trasladada de urgencia.
La delincuente fue encontrada agonizante por personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en el cruce de Da Vinci y Montgolfier; llegaron hasta allí alertados por los disparos. A pocos metros, los uniformados encontraron abandonada una moto.
En la escena de los hechos, personal de la Policía Científica “levantó” diez vainas servidas calibre nueve milímetros, tres proyectiles y una réplica de arma de fuego.
Un rato después, Héctor Mariano C., oficial de la Policía de la Ciudad de 48 años, se hizo presente en la comisaría 1a. de La Matanza para contar que había sido interceptado por una pareja de motochorros que intentó robarle y relató que había hecho varios disparos con su arma reglamentaria.
La Matanza: un oficial de la Policía de la Ciudad mató a una motochorraraParte de la secuencia del intento de robo y la defensa del uniformado quedó registrada en el sistema de videovigilancia de la cuadra. La investigación del caso quedó a cargo de Adrián Arribas, fiscal de La Matanza, que mañana indagará al policía detenido por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
“El análisis de las filmaciones demuestra que el accionar y la defensa del oficial de la Policía de la Ciudad es bastante irregular”, dijeron a LA NACION fuentes judiciales. De todas maneras, la Justicia investiga si se trató de un caso de exceso en la legítima defensa, ya que estaría confirmado que el policía fue intimidado por uno de los motochorros que manipulaba una réplica de una pistola. Ese elemento fue hallado en los alrededores de la escena del hecho y habría sido descartado por el ladrón que logró escapar, Hasta el momento la motochorra muerta no fue identificada.
A partir de las imágenes de las cámaras de seguridad, los detectives policiales que participan de la investigación intentan identificar al ladrón que logró escapar. Por los rastros de sangre, se cree que terminó herido.
Este hecho de violencia ocurrió en medio de un contexto de aumento de los casos sangrientos en el distrito más poblado del conurbano. El pasado viernes, en Laferrere, partido de La Matanza, se registró otra muerte durante un robo. Allí, un efectivo de la policía bonaerense se enfrentó con dos ladrones que intentaron robar su moto y mató a uno de los asaltantes.
Según fuentes oficiales, ese violento episodio ocurrió a las 9.30 en la esquina de Juan Cruz Varela y Beethoven, cuando un efectivo que se desempeña en la sede de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), se dirigía, vestido de civil, a la sede la dependencia en la zona de Puente 12 y fue interceptado por dos delincuentes que quisieron robarle la moto.
En ese momento, el conductor de la moto se identificó como integrante de una fuerza de seguridad y comenzó un tiroteo que terminó con uno de los asaltantes muerto y el cómplice, herido.
Otro caso de similares características se registró el pasado lunes. Ocurrió en San Justo, donde efectivos de la policía bonaerense mataron a uno de los cuatro delincuentes que irrumpió en una vivienda situada en Pasteur al 4300.
Los asaltantes violentaron una ventana y sorprendieron a los propietarios de la casa mientras dormían. Un vecino advirtió la situación por las cámaras de seguridad y alertó al número de emergencias 911.
Cuando la patrulla policial llegó al lugar del robo, los delincuentes abandonaban la vivienda y abordaban un Volkswagen Gol Trend.
Entonces, los uniformados impartieron la voz de alto. Pero los asaltantes comenzaron a disparar y huyeron. Así comenzó una persecución y tiroteo durante la que los asaltantes descartaron el primer vehículo en la esquina de Perú y La Rioja. En un momento de la descontrolada carrera, los ladrones lograron salir del campo visual de los policías.
Los asaltantes huyeron a pie y robaron un Peugeot 207 continuaron el derrotero fuera de control hasta que, en el cruce de Derqui y Peribebuy, con el móvil policial que los perseguía encima, el ladrón que conducía el Peugeot 207 perdió el dominio del vehículo y chocó contra el conductor de un Fiat Cronos.
Los malvivientes descendieron del Peugeot 207 y abrieron fuego contra los policías. El enfrentamiento terminó cuando uno de los asaltantes, de 24 años, cayó abatido y su cómplice, de 26, fue detenido. En tanto que dos ladrones lograron huir.
Hechos de esas características tienen un peso importante la estadística de homicidios en el conurbano. Tres de cada 10 muertes violentas en Buenos Aires tienen relación con atracos, tanto por el fallecimiento de la víctima como del victimario. El 16 por ciento del total de los homicidios en Buenos Aires correspondió a delincuentes abatidos. En tanto, en 6 de cada 10 homicidios se verificó algún vínculo previo entre víctimas y victimarios, proporción que incluye las venganzas delictivas, ya que en ese aspecto el blanco no es elegido al azar, sino que se encuentra dentro de un círculo de contacto, aunque esa relación sea solo una rivalidad por pertenecer a bandas antagónicas.
La muerte de delincuentes en enfrentamientos alcanzó el año pasado un registro récord, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la provincia de Buenos Aires. Durante 2025 se registraron 89 homicidios cometidos en asaltos, mientras que ese año murieron 120 ladrones cuando las víctimas de robos -en muchos casos policías- repelieron los ataques o bien en momentos en que los delincuentes eran perseguidos en sus intentos de fuga. Los heridos en esas circunstancias representan una cifra mayor.
En ese aspecto, puede consignarse que también terminó con delincuentes baleados el intento de asalto a una joyería registrado en los últimos días en La Matanza. La esquina de Luro y Magnasco, en pleno centro comercial de Laferrere, fue escenario de un sangriento asalto y tiroteo entre un grupo de delincuentes que entraron a robar en una joyería, el segundo golpe que sufre ese local en siete meses.
Según fuentes policiales, dos delincuentes armados que se movilizaban en una moto intentaron asaltar la joyería situada en la peatonal de Laferrere. Pero el custodio del local, un policía bonaerense que realizaba un servicio adicional, se identificó como integrante de una fuerza de seguridad e impartió la voz de alto.
Ante eso, los asaltantes abrieron fuego, apoyados por varios cómplices. Ante la sucesión de detonaciones se sumaron al enfrentamiento dos efectivos que recorrían la zona comercial de Laferrere. El tiroteo terminó con dos ladrones heridos y otro detenido. Otros tres huyeron.
El martes de la semana pasada, en cambio, un policía fue la víctima mortal de un robo en La Matanza. Ese agente bonaerense trabajaba como custodio de una empresa dedicada al transporte de caudales de empresas y comercios cuando fue asesinado a balazos por un grupo de asaltantes que intentó robarle la recaudación en un comercio de venta de pollos de San Justo.
Esta semana, además, se conoció otro episodio de violencia callejera en La Matanza, cuando motochorros atacaron a los integrantes de una familia en el momento en que estaban de descender de su automóvil para concretar una consulta médica. “Bajala o te la mato”, exclamó uno de los cuatro delincuentes que, a punta de pistola asaltaron a una familia y exigieron que entregara el Peugeot 208. “Te la saco yo. No disparen”, suplicó una de las mujeres más jóvenes al asaltante que no paraba de blandir su arma con el dedo puesto en el gatillo.
“Espera que saco la silla de ruedas”, insistió la mujer en su súplica. Mientras el ladrón no dejaba de apuntar a la cabeza de la mujer mayor con dificultades para caminar que no podía descender del automóvil que los asaltantes querían llevarse. “Pará, pará que la vas a lastimar. Te la saco yo”, clamó una de las mujeres jóvenes, mientras el ladrón tironeaba y sacudía a la mujer mayor que ocupaba el asiento delantero derecho.
Del lado izquierdo del vehículo, el otro delincuente iba y venía y no paraba de amenazar a las tres mujeres. Mientras tanto, en la calle, los otros dos delincuentes esperaban a bordo de las dos motos en las que llegaron e interceptaron a las víctimas.
Según denunciaron los vecinos, el violento episodio ocurrió el fin de semana, en la esquina de Palacios y Morelos, en la localidad de Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza, a siete cuadras de la avenida General Paz.
Después de apoderarse del Peugeot 208 de las víctimas, dos de los delincuentes huyeron en el vehículo seguidos por los dos cómplices en las motos.